Archivo de Junio 2009

DEPORTES ESCOLARES

Junio 30, 2009

BOYS GAY

   Lo mejor de todo eran… las duchas y la camarería.

   Aunque no tenía muchas habilidades para el tenis, Fabián se inscribió en el equipo del colegio. Era un desastre, pero no había tarde que no practicara ni torneo al que no fuera. La respuesta era sencilla: era muy agradable… tenerlo saltando todo joven, caliente y vigorosamente entusiasta sobre los güevos del resto de los chicos, mientras mamaba que daba gusto a otro. Nunca lo cogía uno sólo, siempre eran dos o tres que se turnaban para gozar de las atenciones del coleguita. Y Fabián era tan ratica, decidido a sacarle todo el jugo (o la leche caliente) al colegio, que en las competencias también probaba las raquetas rivales. Y a estos, como a sus otros amigos, les encantaba. Muchas veces ni se concentraban en el juego, calientes en la cancha, preguntándose qué tanga estaría usando el muchacho y cuánta leche podría tragar esa tarde por su boquita roja y su culito rico. Bien, ya saben, cosas de la alegre vida escolar y de muchachos.

Julio César.

SUBIENDO AL EVEREST

Junio 30, 2009

EVEREST

   De niño, ¿quién no tuvo su destino trazado?: seré bombero. Lo que habla de la importancia de esta gente que lograr permear la imaginación de un niño; no debe tratarse sólo del uniforme y el casco, porque otros los tienen más coloridos. Aunque algo hay, los vistoso y aparatoso; nadie dice seré contador, menos inspector sanitario. De jóvenes los sueños varían según cada quien, aunque hay semejanzas. Fantasías doradas como el dinero (mucho) para comprar felicidad (en forma de carros, casas, viajes y gente bonita a tu alrededor), se mezcla con otras de índole más abstractas: soñamos con aventuras y hazañas. Todavía soñamos con eso. Creo que el hombre nunca deja de ser un poco niño. No es extraño quien sueña, una tarde en su trabajo, mirando a la nada, con embarcarse a tierras remotas a hacer cosas insólitas (explorar lugares inhóspitos, buscar ciudades perdidas, tesoros sumergidos y cosas así). Personalmente siempre me atrajo la idea de ir al desierto del Oriente Medio, y espalda doblada, cepillito en manos, barrer las arenas que cubrían alguna una pirámide sepultada, una que sólo yo sabía que estaba ahí aunque todos los demás se rieran.

   Estos son sueños, fantasías que el hombre, cuando no termina de automatizarse, conserva durante el resto de su vida. Sin embargo están otros, los que una mañana con una sonrisa de adrenalina toman sus cosas y parten, mirando atrás, a la familia, para soltar un: “ya vuelvo, voy a conquistar el mundo”. Claro, no como el ratoncito Cerebro. Son aquellos que albergan esa inquietud que día a día crece dentro de sus pechos, ocupando cada pensamiento, tanto que sienten que ya no pueden continuar si no cumplen su tarea. O lo intentan, aferrándose con uñas y dientes a cada paso. Sólo viven realmente mientra cumples sus sueños. Es casi como estar enamorado; o así me dicen quienes han querido.

   De personas así habla muy someramente el señor Riveros en una corta columna encontrada en el diario EL NUEVO PAIS. Disfrútenla:

…… 

LA ARRECHERA COTIDIANA

Por Eduardo Riveros.

   Se cumplen 56 años de una de las hazañas más hermosas logradas por el hombre. El 29 de mayo de 1953, a las 11:30 de la mañana, el neocelandés Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay, alcanzaban la cima del Everest. Por primera vez se lograba subir a los 8.848 metros de esa cumbre. Hillary tenía 34 años y Norgay 39. Ambos habían adquirido, en ese mismo lugar, experiencias y fracasos. Tenzing se había convertido en guía profesional en 1936, y Edmund, por su parte, había intentado la hazaña en 1951. El interés de él por el montañismo le surgió a los 16 años.

   Hillary estudiaba en un colegio a dos horas de su casa. Era un niño tímido y su tiempo lo empleaba, preferentemente, en leer. Durante la Segunda Guerra Mundial se desempeñó como piloto en la Fuerza Aérea Neozelandesa. Su primera esposa, Louise y una hija, Belinda, perecieron, 1975, en un accidente de aviación en Katmandú. Se volvió a casar con June, la viuda de un amigo. Después de su proeza siguió ascendiendo por el Himalaya y consiguió llegar a la cúspide de 10 picos de ese desfiladero. Pero también formó parte de una expedición, 04-01-58, al Polo Sur.

   La amistad entre ambos escaladores prevaleció en el tiempo. Edmund creó una Fundación de ayuda al pueblo Sherpa. Gracias a ella se abrieron decenas de escuela en el país y se establecieron mejoras en el ámbito de la salud. Cuando se cumplieron 50 años de la epopeya, el gobierno de Nepal le otorgó a Hillary la distinción de: “Ciudadano de Honor”. La primera vez que tal reconocimiento se le daba a un extranjero.

   Por su parte, Norgay se adaptó a una vida más tranquila y familiar. Se casó tres veces; la última cuando todavía estaba desposado con su segunda esposa, prerrogativa que le concedían las leyes de su país. Entre sus múltiples hijos está Jamling Tenzing, quien siguió sus pasos. Alcanzó la cresta del Everest en 1996. También el de Edmund, Peter, perpetuó el ejemplo de su padre y, dos veces, remontó el Everest.

   Es esta una historia llena de esfuerzos, tenacidad, confianza, amistad y nobleza. Algo que enaltece y hace que se vuelva a creer en el ser humano. Más en esta época llena de degeneración, abusos y brutalidad. El ejemplo dado por Norgay y Hillary trasciende lo puramente deportivo, la simple aventura. Cae en el terreno de lo sublime. Y, lo transcendental, eran dos hombres, en esencia, comunes y corriente.

……

   Hermoso escrito; eso de que el acto transcendió lo aventurero para caer en lo sublime, es cierto. Estaban esas cumbres misteriosas, elevadas como un techo sobre el mundo, como los obstáculos de la vida, y dos hombres lograron remontarlas… en nombre de todos los hombres. Es como, salvando las distancias de quien quiera ponerlas, el hombre caminando sobre la Luna. Realmente fue un pequeño paso para ese hombre, el señor Neil Armstrong, pero un salto gigantesco para la humanidad. Siempre hay gente así, mientras decenas de miles caminan mirando al frente, cuando no al suelo, otros miran hacia arriba, con ojos brillantes de deseos… y lo más sorprendente, cuando sabemos de ellos, de sus hazañas, es que se trataban de simples personas.

Julio César.

HOMBRES TRABAJANDO UNA TARDE CUALQUIERA

Junio 30, 2009

SEX GAY

Julio César.

DÓNDE IR EN ESTAS VACACIONES ESCOLARES

Junio 30, 2009

EL LAGO

   Venga, aquí lo esperamos. En Lago Cristal pasará momentos increíbles. Fuera de la innegable belleza de sus alrededores, escuchará sobre el rico folclor local. Salir una tarde a solas, cayendo ya la noche, e internarse por sus senderos secretos, lejos de la carretera, le permitirá disfrutar de los sonidos de la naturaleza. Su corazón latirá a ritmos que ni se imagina. Tras cada árbol, de cada recodo, puede llevarse la sorpresa de su vida.

JASON

   Con algo de suerte se encontrará con el administrador del complejo, el señor Jason Voorhees, un hombre que no descansará ni se detendrá hasta darle alcance… a aquello que necesite, mi amigo. Lo atenderá a cuerpo de rey. Es un hombre imaginativo y juguetón, que adora a la gente joven. Sabemos de muchos que han ido a las instalaciones de Lago Cristal, han tenido un encuentro con él, y luego no han regresado. ¡Se quedan allá!

HOSTEL

   Pero si lo que le gusta son las habitaciones de lujo, la buena mesa, las atenciones de gran mundo, debe alojarse en el mejor Hostel del pueblo. Es… una locura de buen gusto, de miramientos y consentimientos. Se sentirá como en casa, atendido por nuestros casi agresivos (a la hora de mimar) agentes hoteleros.

   Sí, en Lago Cristal, y en nuestro mejor Hostel, no se escatiman esfuerzos por darle lo que merece, hasta el último momento; aquí le brindaremos instantes supremos de aventuras y sensaciones nueva; créame, verá cosas que ni se espera. Podemos garantizarle que gritará de gusto, mientras corre de una emoción a otra pensando que es imposible que nada de eso acabe jamás. Podemos garantizarle que prácticamente fallecerá de dicha.

   Venga, traiga su dinero, no le diga a nadie a dónde va (para que no lo molesten)… y no olvide dejar una muestra de ADN a las autoridades locales.

Julio César.

ACCIDENTES DE LA LUCHA ESCOLAR

Junio 30, 2009

LUCHA OLIMPICA GAY

   Era una llave rompe culo.

   A Néstor y Víctor, rivales en el equipo de lucha olímpica, les tocó una práctica por un puesto para las semi finales. Cada uno quería ganar dos caídas de tres, y comenzaron dándose con todo. Hubo bufidos, golpes bajo, jalones que rasgaron ropas, y cuando quedaron chinitos en pelotas, en entrenador quiso detenerlos pero no lo oyeron. Él sabía que si no tenían cuidado podían terminar en…

   -¡Ahhh! –gritó de sorpresa Néstor, cuando en una voltereta, quedó clavado.

   El entrenador con la boca abierta iba a intervenir, cuando Néstor comenzó a subir y bajar, gimiendo como poseso, continuando… la lucha, mientras Víctor monta las manos en sus caderas (para bajarlo, supone) y comienza a subir y bajar también sus caderas. El hombre bota aire, y con el güevo tieso se deja caer en la banca, masturbándose, mientras los chicos siguen vigorosamente con sus nuevas técnicas, aunque supone que también usaran una que otra vieja, como la del perrito.

Julio César.

HONDURAS AMANECIÓ DE GOLPE, SE DESCONOCE EL PARADERO DEL PRESIDENTE ZELAYA

Junio 28, 2009

MANUEL ZELAYA

   Es lamentable esta reiteración de la historia de la América Latina. Los militares se reúnen, van y tumban un gobierno. Pero es que ya las irregularidades rayaban en el franco abuso. El ejercito hondureño ha cargado durante generaciones con la muletilla de carniceros, opresores y brazo armado de todo abuso desde el poder, y ahora que intentan lavar su cara de garantes de la constitucionalidad, se encuentran con el presidente Manuel Zelaya.

   Infectado con la enfermedad que recorre al Tercer Mundo, Zelaya pensó que era injusto que él debiera abandonar el poder, que siempre es grato y sabroso para quien manda y su entorno íntimo, y quiso hacer una consulta popular que le permitiera cambiar la Constitución. Hasta allí no tendría nada de malo, es humano aferrarse a lo que se desea… El problema estuvo en los medios. La ley de su país le prohibe (¡por ley!) celebrar consultas refrendarias ciento y poco días antes o después de unos comicios electorales, comicios pautados para este noviembre. No era capricho de los militares, de la Corte Suprema o sus opositores político. Es la ley. Pero Zelaya cree, como se cree en esta parte del mundo, que él es la ley, el Estado, que sus deseos y caprichos son voz de pueblo y por lo tanto la ley; y que la Constitución, las normas que deben ser rígidas e igualmente aplicadas a todos, grandes y pequeños, no se destinan para él.

   No sólo violó la ley haciendo el llamado refrendario, sino que intentó utilizar al ejército de su país como brazo político armado para que lo secundara en sus delitos contra la Constitución vigente (no cambiada aún), de Honduras. Sorpresivamente para mí como venezolano, el alto mando hondureño se negó a secundarlo en sus vagabunderías, alegando que el ejército no puede parcializarse por un grupo político. Antes las presiones, el jefe de alto mando renuncia. Lo más desconcertante es que sus colegas lo hacen también, en solidaridad, y el ministro de la Defensa, igual. Sorprende porque el alto mando y el ministro son nombrados directamente por el presidente, en este caso Zelaya, pero esa gente como que cree (qué país, Dios mío) que por encima de los deseos del presidente, está Honduras, su Constitución y su Estado de Derecho, que el país no le pertenece. ¿No es increíble? Imagino que en Venezuela los militares deben estar muy confundidos.

   La Corte Suprema de Justicia hondureña, encarada a esas renuncias, las echa para atrás, ¿por qué sí es el Presidente el que designa al alto mando? Porque para destituir o exigir la renuncia a alguien, la ley (palabrita que enferma a los pichones de déspotas, Hugo Chávez las crea sobre la marcha, Evo Morales reconoce que si una ley le estorba le dice a sus diputados que la cambien), estipula que para echar a alguien debe existir tal o cual causal, que en este caso no están presente.

   Zelaya chilla entonces, mientras habla de conspiraciones y no sé sí nombró a la CIA, que él no hacía un referéndum sino una encuesta “para que el pueblo diga”, porque imagina que la gente es imbécil, pero ante la pregunta de la Fiscalía sobre quién cancela el costo de tal llamado (aparentemente no sale de los bolsillos y ahorritos de Zelaya, la familia y el entorno íntimo, calla) el hombre calla. Pero, contra viento y marea, decide que este domingo habrá consulta popular. Porque su deseo está por encima de la legalidad. Lo lamentable es que seguramente muchos hondureñas creerán que es cierto, que sí el presidente quiere hacer una consulta, que la haga. Pero no, repito, él no es el dueño del país, del erario nacional, ni del destino de los hondureños. Es tan sólo un funcionario público, el Presidente de la Republica, sí, pero sólo eso, un funcionario. Sí él quería esa consulta, debió hacerla el año pasado, sí no lo sabía alguien debió decírselo. Seguramente se lo dijeron, pero no le importó.

   VTV, canal de televisión del gobierno venezolano, grita que fue un golpe de estado contra un presidente constitucional, no hablan del golpe previo del presidente a la ley, ni de su ataque a la constitucionalidad. Hablan de muchedumbres en las calles en apoyo a Zelaya… mañana sabremos la verdad, y sabremos qué tan confiable es VTV. Personalmente me desagrada el señor Manuel Zelaya desde que lo vi exigiendo un regreso de Cuba a la OEA y que se le presentaran excusas por su expulsión, sin acordarse ni por un momento de los rehenes cubanos que allí habitan, que no pueden moverse, comer o decir lo que les da la gana, como cualquier otro en esta pobre Latinoamérica,  porque una férrea dictadura los mantiene encadenados hace más de cincuenta años. Ni una vez condenó semejante régimen aberrante. Cuando lo escuché me dije: otro payaso más en esta larga galería.

Julio César.

JOSE VICENTE RANGEL, BAJO EL NOMBRE DE MARCIANO, DELATA LA COSNMPIRACIÓN MAGINICIDA Y TERRORISTA DEL SAMAN DE GÜERE… NO, PERDÓN, RECONOCE EN EL DIARIO “VEA” QUE HAY MALESTAR Y DIVISIÓN EN LA FUERZA ARMADA NACIONAL

Junio 28, 2009

TIPO GUAPO

   -Sudo cada vez que lo escucho hablar, miren lo que dijo el viejo desvergonzado:

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LAS LÍNEAS DE LA CONSPIRACIÓN

LOS GRUPOS VIOLENTOS de oposición no descansan en su actividad. Se han trazado fechas y metas para llevar a cabo su criminal objetivo de provocar un derramamiento de sangre. No nos excedemos en la repetición cuando recomendamos tener los ojos bien abiertos. Hay varias líneas de dirección. Una es la UCV y las otras casas de estudios superiores. Como se sabe, la doctora Cecilia García Arocha ha resultado un obediente instrumento de la oligarquía para defender sus privilegios en la UCV. En manos de la derecha, la UCV es un refugio de la conspiración. Además, cumple las funciones de castrar a un importante sector estudiantil para usarlo como carne de cañón contra la Guardia Nacional y la policía. En los planes de la conspiración aparece en primer plano el choque violento de una masa estudiantil contra las barreras de seguridad de los cuerpos del orden público. El resultado previsto es la muerte de uno o varios estudiantes. El esquema es copiado del modelo aplicado en países del Este de Europa a fin de asaltar el poder. Yon “Medio Millón” siguió entrenamiento en estas tácticas bajo supervisión de expertos de la CIA.

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   José Vicente Rangel, perdón, Marciano, se repite… en su maniobra de insinuar cosas sin probarlas. Dice no extenderse sobre los planes conspirativos, pero eso es para no decir quiénes (con nombres y apellidos) se reunieron a conspirar, dónde (un lugar geográfico no imaginario), a qué hora (y así se pueda rastrear los movimientos de los ‘conspiradores’ en la vida real), porque desde que Isaías Rodríguez se inventó un testigo que dijo que Patricia Poleo conspiraba con él en Panamá para matar a Danilo Anderson, y después resultó que el carajo estaba preso en esos días en Colombia, se cuidan de dar fechas o lugares. La torta fue demasiado grande, tanto que para que no se le investigara se le mandó a darse la gran vida en España bajo la protección de Rodríguez Zapatero. Por eso no dicen nada claro, sobretodo nombres, porque ¿y si a uno lo estaban operado en ese momento? Entonces recurre a ‘la conspiración’, a los ‘conspiradores’ sin caras, sin identidades. En cuanto a lo de derramar sangre, no he visto que exija sean detenidos los que atacan con arma y hacen estallar cosas, o que  incendiaron el Centro de Estudiantes, porque son grupos armados y sostenidos por el chavismo, que nada tienen que ver con la vida universitaria. Pero su desvergüenza de viejo zángano que tiene que hacer meritos para defender al corrupto del hijo, continúa.

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OTRA LÍNEA DE DIRECCIÓN es el sabotaje y la paralización de importantes empresas del Estado. El objetivo son industrias de Guayana y PDVSA. La conspiración ha logrado infiltrar una “quinta columna” entre sindicalistas, reclutados en antiguas fracciones obreras. Su táctica es la demagogia obrerista y las reivindicaciones ultras. Es importante destacar que esta línea se usó en Chile para promover acciones aventureras y se ha empleado en otros países para quitar del medio a líderes sindicales revolucionarios y sustituirlos por ultras con ropaje radical, pero en verdad agentes de la contrarrevolución.

……

   Aparentemente, sí debemos creerle a Marciano, la Oposición utiliza armas químicas o síquicas que obligan a los directores y presidentes de cuanto instituto nombra Chávez, a ser sí no corrupto declarado como el ex alcalde José Vicente Rangel Ávalos, en un idiota, arruinando la empresa rápidamente. Que la empresa de cifras rojas, no pague a los que prestan servicios ni los salarios a los trabajadores, es obra, mediante magia satánica, de un grupo en las sombras que conspira. No es corrupción ni incompetencia de la izquierda. No, nunca es responsabilidad de este grupo, que ni soluciones intenta sino que, como José Vicente (perdón Marciano) buscan a quien echarle el muerto de su fracaso, porque en últimas instancias ¿de quién es la culpa la corruptela descarada del ex alcalde de Petare? ¿De Ledezma? Y pretende que la gente se lo crea, como si quienes parecen de la mala administración en esas empresas no pudieran sacar cuenta entre antes y ahora. Pero termina el indigno anciano…

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UNA TERCERA ES LA CAMPAÑA mediática dirigida a la Fuerza Armada. Va acompañada de volantes, declaraciones, rumores, guerra sucia contra Chávez. El llamado “Movimiento 2D”, liderado por Simón Alberto Consalvi, es uno de sus ejecutores, pero el financiamiento viene del exterior en dólares. Organizaciones de los servicios secretos de EEUU, Israel y España tienen un papel principal en las acciones para dividir y descomponer a los oficiales de la Fuerza Armada.-

……

   Ah, hay malestar en la Fuerza Armada Nacional. Es bueno que Marciano lo reconozca, porque el ministro de la Defensa dice que no, y el presidente Chávez dice que no. Es bueno saber que mienten aunque ya lo sabíamos. Al parecer el malestar de los hombres informados no viene por la preferencia de la adulancia por encima de la meritocracia, o por la penetración del país de la bota insolente y rapaz de los cubanos, ni de los grupos narcoterroristas que han matado venezolanos y soldaditos en las fronteras, o el que quieran nombrar morrocoyes como oficiales por demencia de Calígula. Todo viene porque les calientan la oreja… ¿tal vez en el Samán de Güere se reúne un grupo de delincuentes para conspirar contra gobiernos democráticamente electos, Marciano?

Julio César.

ESTOS DESGRACIADOS… (2)

Junio 28, 2009

MACHO HOT

   ¿Te negarías a una mamada si te lo pide?

……

   Pero la sorpresa es esa, encontrarse allí a Martín, recién bañado, agitada todavía su respiración, enrojecida su piel, aseado, con el cabello pegado a su nuca. Envuelto en una toalla. Los dos hombres se miran por un momento. Sin desearlo, Valente lo recorre (¡estaba buenote el güevón ese!); Martín lo mira con la sonrisa despectiva de quien dice: “¿Te gusta lo que ves, sucio maricón?, seguro que quieres mamar, ¿verdad?””, y entra en la vivienda. Sin saludar ni un carajo. ¡Guevón, no estás tan bueno!, pensó molesto Valente, diciéndose que algún día le daría una lección; molestia que le duró hasta que…

   Allí, sobre la verja, casi donde comienza la separación de ésta de la pared que divide las dos viviendas, colgaba el calzoncillo. Valente no tuvo dudas, ni dificultades en deducirlo, era esa pequeña pieza azul eléctrica que vio poco antes. Estaba enrollada sobre sí, colgando. Y Valente era un fetichista. Le gustaba el sexo, mucho, y los hombres; morderlos, pasarles la lengua, poseerlos, era su locura. Pero sí, era fetichista. Y una prenda íntima masculina era algo que lo descontrolaba. Y allí estaba una, a su alcance. Y el deseo de tomarla era poderoso. Quería cerrar su mano sobre ella. Ese desgraciado, ¿cómo dejaba sus vainas…?

   Mejor entraba a su casa, tomaba más café o una cerveza fría ahora que se sentía menos mal, tomaba otra ducha y salía a ver a quien veía y, tal vez, acorralarlo y meterle la lengua hasta la garganta mientras lo maraqueaba contra una pared. Era mejor…

   Fue hacia la verja. Su mano subió y tembló todo él al cerrar sus dedos sobre la prendita, tomándola. Fue cuando oyó la colérica voz de Martín.

   -¡Coño’e la madre!, ¿dónde dejé esos zapatos de goma? –mientras iba saliendo.

  El corazón de Valente, de pie, en bermudas, sin camisa, con el calzoncillo ajeno en las manos, se detuvo en su pecho… La cosa fue tan inesperada y rápida, que no puedo reaccionar. Ese carajo saldría y lo encontraría con su calzoncillo en las manos. ¡Qué torta! Ya imaginaba la famita que ganaría en la cuadra.

   -Ah, carajo, ¿qué hacen aquí? Como que si caminan, ¿eh? –lo oye, seguramente encontrando los dichosos zapatos.

   El vacío de alivio casi le provoca un mareo a Valente Fernández, quien rápidamente entra en la vivienda, cerrando su puerta. Y allí, en la cocina, se detiene a admirar el calzoncillo tipo boxer, de los cortos, de los que llegaban justo bajo las bolas. ¡Las bolas de Martín Serrano!, sonríe mórbido, perverso, al llevarlo a su rostro. Da una buena olfateada. Estaba tibio y húmedo de sudor. Pero también huele acre, a bolas, a macho. “Ahhh…”, deja escapar extasiado. Ese aroma lo marea. Había algo delicioso, se dice olfateando una y otra vez extendiendo la prenda con sus dos manos teniéndola totalmente pegada de la cara, en oler calzoncillos así. Bueno, tal vez mejor era olerlos cuando todavía los tenían puestos. Y lo había hecho. Muchas veces. Sonríe pícaro, eso siempre hacía que se mojaran más. Con un alarido de perro, alegre por fin, muerde la telita, lamiéndola, encontrándola rico.

   Va hasta su cuarto, silbando, cerrando las cortinas, despojándose del bermudas y chino en pelota cae culo en la cama, acostándose sobre los almohadones, arrastrando en su mano el boxer. Cierra los ojos y lo lleva nuevamente a su rostro con una mano mientras la otra baja a su güevo tieso y grueso, enorme, duro, rojizo y lisito de cabeza; lo olfatea llenándose la nariz con el fuerte olor. Lo imagina sudoroso, sexy, guapo, jugando al básquet con los otros, y como en toda fantasía, cae y se dobla un pies. Él lo ayuda cargándolo por los hombros, excitado de su calor, de su sudor, del olor que imagina bien por el boxer que olfatea una y otra vez. Lo imagina allí, llevándolo al cuarto para buscar vendas. Lo imagina amoscado y a él, más fuerte, arrojándolo en la cama. Ahí Martín entendería que algo pasa y lucharía, pero él es más fornido y logra retenerlo, arrojándolo de panza en medio de la cama, bajándole a toda prisa el bermudas y el calzoncillo (que era ese que cae en su cara mientras olfatea como perrito), atrapándole el tolete flácido pegado al colchón, sudado y con gotitas de orina. Ahora lo tenía. De esa boquita saldrían maldiciones y acusaciones, pero lo calla con la fuerza de sus mamadas. Lo tiene allí, tibio, sudoroso, con la tranca en su boca.

   Se imagina teniéndolo de espaldas en la cama, rabioso porque se deja aunque no quiere. Se imagina recorriéndolo con su lengua, lamiéndole los cachetes, oyéndolo gruñir de asco y rechazo, antes de bajar por su cuello salado y transpirado, rico aperitivo que completa al lamerle las axilas (las tiene depiladas, lo notó). Allí lamería y lamería mientras sus manos recorren cada centímetro de ese cuerpo que se resiste. Los pectorales y las tetillas serian apretadas, haladas, la barriga se contraería bajo el paso de su mano. Podría tocarlo, lamerlo, chuparlo por cada centímetro de su cuerpo antes de atrapar goloso el flácido güevo, estimulándolo, lamiéndolo, majándolo dejando los labios pegados del pubis, resollándole ahí, trabajándoselo con la calida lengua y la garganta… hasta estimularlo.

   Lo imagina gimiendo de asco porque su güevo responde, endurece, caliente, grande. Y él majándolo, de arriba abajo, tragándolo todo, con glu glu de vicio, subiendo, dejándolo brillante de saliva, antes de besar dulcemente la roja cabecita, de lamer cada arruguita, de jugar con el ojete de donde mana algo cálido, salobre y dulce a la vez, antes de recorrer el tembloroso güevo de arriba abajo con su lengua, de lamer y ensalivarle las bolas, metiéndoselas en la boda, oyéndolo gemir. Sabe que Martín no quiere, pero que goza. Y le toma las piernas alzándolas, dejando al descubierto las nalgas rojas, la suave y lampiña raja interglútea; y más debajo de los testículos el capullito cerrado que es ese culo, tembloroso, queda expuesto a su gula ávida. Un culo que pide lengua, y lo lame suavemente, titilando sobre el hoyito, sintiendo como Martín Serrano se estremece de lujuria, como se tensa, oye como gime. Su boca caería totalmente sobre el huequito, cubriéndolo, besándolo, lengüeteándolo todo, lamiéndolo, intentando cogerlo con la lengua. Y el culo rojo temblaría, listo para el duro y largo asalto a su virginidad que…

   ¡Riiiiiinggggg! ¡Riiiiiingggggg!

   Desconcertado deja de masturbarse, su güevo erecto, enrome y grueso, surcado de venas, cae sobre su panza; está mareado todavía. Su mano que lo aferraba, subiendo y bajando sobre el rico tolete, estaba caliente. ¡Coño! Alguien llamaba a la puerta. Jadeando, maldiciendo, se pone de pie y grita ya va, cuando llaman con insistencia otra vez. Con mano torpe levanta su bermudas y se lo pone, intentando cubrirse, pero es inútil, el güevo parece un mástil de barco levantando la vela. Va a la sala.

   -¿Sí?

   -Vecino, soy yo. –oye una voz algo ruda. ¡Martín!

   El corazón de Valente vuelve a resonar con fuerza, ¿qué buscaría? ¡El boxer, claro! Tomando aire abre un poco, asomando el rostro, mirándolo. Martín está recién bañado, vistiendo una camisetica que deja al descubierto casi todo su pecho y costados, con las tetillas marrones afuera, muy sensual. Su short no es muy largo y deja al descubierto unas piernas de ciclista, levemente velludas. Los zapatos sin goma, y sin medias, completan el atuendo. Parece molesto, y eso divierte a Valente, quien dice “bueno no tengo nada mejor que hacer”; y abre totalmente la puerta, desconcertándolo.

   Allí en la puerta estaba Martín Serrano, joven y sexy, caliente, un letrero ambulante de sexualidad; del otro estaba Valente Fernández, también apuesto, sensual también, robusto, bien formado, con un güevo erectando bajo su bermudas. Martín mira ese tolete con incomodidad y algo de vergüenza; ¡ese desgraciado marica!, pensó.

   -Disculpe que lo moleste, vecino, pero ¿no ha visto un calzoncillo mío que desapareció de la barda? –pregunta seco, dándole a entender que sabe que lo tiene él.

   -Pues… sí; un perro se metió en mi patio y lo traía en los dientes. –admite, sereno, con una leve sombra de sonrisa en su atractivo y varonil rostro de hombre hecho y derecho.

   ¡Un perro!, pensó divertido Valente. ¡Un perro!, pensó molesto el otro.

   -¿Me lo puede regresar?

   -No faltaba más. –se aparta indicándole que entre, y Martín lo hace después de dudar un momento, fijándose con curiosidad en lo bien arreglado que estaba todo.- Voy por él –anuncia divertido, sabiendo que apuesta alto.

   Confuso, Martín Serrano lo ve abrir la puerta que da a su dormitorio, y enrojece al verlo tomar la prendita de su cama, y amasarla en su puño, viéndola sonriente. ¡Qué cochino!, se dijo. Pero soportó su mirada mientras regresaba.

   -Es la que usabas cuando jugabas, ¿verdad? Huele a macho de acción. –dice, lento, sorpresivo, sin dejar de mirarlo, sonriente al acercarse a prendita al rostro y darle una larga y sonora olfateada.

   -¡Deja eso, maricón! –ladró incapaz de contenerse, Martín, estremeciéndose ante el grotesco espectáculo.- ¿Cómo puedes hacer esa vaina?

   -Oye… oye… cuidadito con el lenguaje, muchachito. –advierte, medio serio, volviendo la mirada nuevamente al boxer, olfateándolo otra vez.- A ti te gusta el físico culturismo, eso lo saben todos, y eso le parece grotesco a muchos. Ver tipotes en tanguitas calientes, untados de aceites y…

   -¡No lo hago por eso! Yo practico a levantar pesas. –se defiende rápido, temeroso como todo heterosexual de que se confundiera lo que hace.

   -Y lo haces porque te gusta. A mí me gusta este olor, y olfatearlo. –explica.- Llegarme a esos vestuarios donde todos se duchan y tomar los calzoncillos y olerlos. Paso horas ricas haciéndolo. A veces debo robarme alguna, sobretodo las más chicas y putonas, imaginando que su dueño la tiene puesta mientras la levo a mi cara. –lo mira fijamente, viéndolo desconcertado.- Tengo un amigo que practica lucha olímpica, y cada vez que compite se excita y se corre todo; descubrí que deja sus suspensorios todo llenos de leche caliente y olorosa. Y a mí me encanta… y este tuyo huele casi tan rico. –y da un paso hacia él, sonriente, con el güevo tieso bajo el short.- ¿Alguna vez alguien te ha abierto el cierre del pantalón y ha olfateado lo rico entre tus piernas?

   -¡No! –está todo rojo.

   -No lo entiendo, ¡un carajote bello como tú! Creí que todos esos tipos que jugaban contigo allá afuera, al terminar se metían entre dos autos y te lo mamaban. ¿No te atrae esa idea? ¿A uno de esos carajos a tus pies, mamándotelo sabroso, con hambre, allá afuera entre dos autos? ¿Te has preguntado que sentirías ante una mamada caliente dada por otro, mirándolo subir y bajar como un becerrito hambriento? –se juega el todo por el todo, y el otro lo mira muy serio, casi furioso.- A mí me encanta mamar, no paro hasta que la leche me baña la cara…

   Valente apuesta alto, ¿le saldrá bien? ¿Quiere olfatearle los calzoncillos mientras los tiene puesto? ¿O planea echarlo en su cama? ¿Qué hará Martín Serrano? Puede marcharse, pero ¿lo hará y dejará pasar la oportunidad, tal vez, de que alguien se lo mame? ¿Qué hombre escapa de tal oportunidad, de sentir una boca becerreándolo hasta sacarle la leche?

CONTINUARÁ…

Julio César.

HILDA MOLINA RECIBE METRALLA DE LAS MADRES DE LA PLAZA DE MAYO, DEFENSORAS DE TODO REGIMEN MILITARISTA

Junio 28, 2009

ESTELA DE CARLOTTO

   -Maldición, lástima que no podemos arrojarla desde un helicóptero al mar…

   La verdad es que la desvergüenza de este grupo de mujeres que todavía añoran y lloran por la ex dictadura argentina ya llega a los extremos. Se sabe que son financiadas por regimenes militaristas como la satrapía cubana y el autócrata venezolano, quien en su uniforme las pone a gritar histéricas, pero deberían medirse cuando tratan con gente decente. Al menos por eso, porque esta, su víctima, sí es decente. Hilda Molina, prisionera del régimen cubano durante décadas, como lo son todos los que no pueden ir de aquí para allá según su gusto y deseo, ha declarado al mudo su parecer sobre el sátrapa; pues el grupito de aventureras, sintiéndose obligadas por el dinero que reciben, salen a atacarla en la Argentina. Estela de Carlotto, quien ha vivido todos estos años de la teta del financiamiento a su organización, le gritó que callara y no se metiera en política. Quién sabe qué más dijo en el seno de su grupo militante. Debería cuidarse la señora Hilda Molina, gente como esta suele ser peligrosa, sobretodo si ven que peligran sus medios de vida.

Julio César.

¿CAUSA-EFECTO?

Junio 26, 2009

TIO DURO

   -Ah pues, mamá, deje la vaina, ¿qué voy a estar haciendo con ese catálogo de tíos musculosos y viriles en bikinis?

Julio César.