Archivos de la categoría ‘COMENTANDO’

A 50 AÑOS DE LA ERA ESPACIAL

Agosto 8, 2009

LAIKA

   ¿Vieron o recuerdan esa hermosa película protagonizada por (quién más) Jake Gyllenhaal, Cielo de Octubre, y la fascinación que un chico de un pueblo minero sintió al mirar al cielo y ver una diminuta lucecita cruzar el espacio, el Spútnik? Eso le bastó a un muchacho en la vida real, Homer Hickam, para decidir su destino: no se quedaría bajo la tierra en una mina, miraría e iría hacia las estrellas.

   Bien, ya han pasado más de cincuenta años desde esos días. El bib bib bib del Spútnik fue escuchado, con reverente referencia a través de todo el mundo, transmitiendo desde el espacio. Era un sonido desconcertante y que presagiaba mayores maravillas. Una era terminaba, ya nada sería igual desde ese momento, tanto en lo político alrededor del mundo, como en lo científico y tecnológico, ni en los límites de las posibilidades humanas en su propio destino y futuro.

   La Unión Soviética había lanzado ese primer satélite artificial, otra luna alrededor de la Tierra, el 4 de octubre de 1957. Debió ser increíble mirarlo elevarse ese día, escapando de la gravedad terrestre, fuera de la atmosfera y quedando en órbita, girando alrededor de todos. Sólo puedo pensar en lo que yo sentiría: alegría, euforia, gritaría y tal vez un poco de llanto ante el éxito. Debió ser algo casi mágico. El hombre lo había logrado, la gravedad ya no era una prisión, ya no estábamos presos en la Tierra, podíamos mirar el espacio con nuestros propios ojos y soñar con “la última frontera”.

   Lo que ocurrió luego no fue tan noble o edificante, a ese prodigio siguió el temor del hombre por el hombre y de sus capacidades, eran tiempos de miedo, de Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética se vigilaban mutuamente, desconfiando de todo lo que hacían, temiendo la destrucción, cada una con el dedo en el botón que borraría a su enemiga del mundo sí se atrevía a dar el primer paso. Y en el medio de la paranoia, todos los demás.

   Eso obligó a que un terreno abandonado en Cabo Cañaveral, en la Florida, fuera puesto en condiciones óptimas, para que Thomas O’Malley, ingeniero aeronáutico dirigiera las pruebas del misil Atlas, que finalmente colocaría astronautas norteamericanos en órbita. A finales de enero de 1958, en respuesta al Spútnik, los americanos pudieron felicitarse por el éxito del Explorer 1, puesto a girar alrededor del planeta con una versión del Júpiter C, del alemán Braun. Pero los soviéticos volvieron a darles donde era, en el orgullo, lanzando al espacio, y estabilizándola, al Spútnik 2, mucho más grande… y habitada. La perra Laika fue la precursora de los vuelos espaciales tripulados.

   De esta perrita, a la cual no puedo nombrar sin sentir emoción, se escribió mucho. Incluso nuestro Aquiles Nazoa, en uno de sus poemas de los sesenta, le dedicó una bonita oda: A la valiente perrita Laika.

   Pero sí, hace más de cincuenta años los hombres dieron el gran paso, nos elevamos muy por encima de nuestras limitaciones y pudimos ver, con nuestros ojos (bueno, no yo), la bastedad, inmensidad y grandiosidad del Universo. O al menos un pedazo de él. Creo que ya lo conté, recuerdo lo dicho por mi señor padre cuando, siendo un muchacho, trabajaba en el campo de una Venezuela rural y muy atrasada, con mi abuelo; mi abuela lavaba ropas en una batea, con una radio de pilas encendida escuchando sus radio novelas y de pronto dieron el extra: El hombre había llegado a la Luna. Me cuenta que él sintió escalofrío, y como hombre de una época más simple, miró al cielo excitado, sin poder imaginar en toda su extensión tanta maravilla.

Julio César.

EXTRAÑA LISTA DE COSAS GAYS

Agosto 1, 2009

CLIO CAMPUS

   Esta entrada quedé debiéndola hace tiempo, de la página del amigo Gally, un argentino que escribe muy amenamente. Leyéndola uno no sabe sí intenta ser irreverente o arrojar luces, pero algunas cosas, como en la lista anterior, suenan a confusión. Echemos un vistazo a esta su segunda lista de cosas gays:

……

15 osas “Extremadamente Gays” Parte 2

Usar el bidet más de 2 veces por día.

Comer pizza con cubiertos.

Comer chocolates de manera constante.

Las termeras de cuero.

Tener un blog gay.

Escuchar Britney Spears.

Jugar al cuarto oscuro y esconderse siempre con el más lindo del grupo.

Ir a una cancha… y llevar gorrito.

Manejar un Clio.

Mirar tele haciendo zapping todo el tiempo.

Ver caer la lluvia por la ventana.

Ir al gym en el turno nocturno.

Asistir a fiestas todos los fines de semanas.

Usar Havaianas blancas y que queden bien.

Ser feliz.

Publicado por Gally en 21:31 5 comentarios

Etiquetas: “Extremadamente Gay”

……

   Hay cosas incuestionables (se las dejo a la deducción), pero otras son totalmente interpretativas, como “ser feliz”, a menos que se juegue al idioma con la traducción de gay. Pero ir a fiesta todos los fines de semana (bueno, hasta cierta edad), no; tengo amigos que cada noche, de poder, celebraban. Siempre me pregunto de qué hablaban tanto. Aún ahora recibo cantidades increíbles de invitaciones a cenar y cosas así. Cambiar de canales es en verdad extraño, curiosamente casi nunca siento deseos de cambiarlo si estoy viendo algo que me gusta. Ver llover por la ventana lo asocio a estados de ánimo, aunque no creo que nadie se dedique a “ver llover”, a menos que sea un niño que sueñe con embarrarse. ¿De verdad alguien mira llover?

   Pero de la lista lo que más me intrigó fue lo del Clio, ¿qué carrizo es un Clio? Lo busqué y vi el carrito, ¿por qué dicen eso de este auto? Esas cosas me intrigan.

Julio César.

RARA LISTA DE COSAS GAYS

Julio 21, 2009

CLIO CAMPUS

   Esta entrada quedé debiéndola hace tiempo, de la página del amigo Gally, un argentino que escribe muy amenamente. Leyéndola uno no sabe sí intenta ser irreverente o arrojar luces, pero algunas cosas, como en la lista anterior, suenan a confusión. Echemos un vistazo a esta su segunda lista de cosas gays:

……

15 cosas “Extremadamente Gays” Parte 2

1.      Usar el bidet más de 2 veces por día.

2.      Comer pizza con cubiertos.

3.      Comer chocolates de manera constante.

4.      Las termeras de cuero.

5.      Tener un blog gay.

6.      Escuchar Britney Spears.

7.      Jugar al cuarto oscuro y esconderse siempre con el más lindo del grupo.

8.      Ir a una cancha… y llevar gorrito.

9.      Manejar un Clio.

10. Mirar tele haciendo zapping todo el tiempo.

11. Ver caer la lluvia por la ventana.

12. Ir al gym en el turno nocturno.

13. Asistir a fiestas todos los fines de semanas.

14. Usar Havaianas blancas y que queden bien.

15. Ser feliz.

Publicado por Gally en 21:31 5 comentarios

Etiquetas: “Extremadamente Gay”

……

   Hay cosas incuestionables (se las dejo a la deducción), pero otras son totalmente interpretativas, como “ser feliz”, a menos que se juegue al idioma con la traducción de gay. Pero ir a fiesta todos los fines de semana (bueno, hasta cierta edad), no; tengo amigos que cada noche, de poder, celebraban. Siempre me pregunto de qué hablaban tanto. Aún ahora recibo cantidades increíbles de invitaciones a cenar y cosas así. Cambiar de canales es en verdad extraño, curiosamente casi nunca siento deseos de cambiarlo si estoy viendo algo que me gusta. Ver llover por la ventana lo asocio a estados de ánimo, aunque no creo que nadie se dedique a “ver llover”, a menos que sea un niño que sueñe con embarrarse. ¿De verdad alguien mira llover?

   Pero de la lista lo que más me intrigó fue lo del Clio, ¿qué carrizo es un Clio? Lo busqué y vi el carrito, ¿por qué dicen eso de este auto? Esas cosas me intrigan.

Julio César.

EL AMIGO GALLY

Julio 3, 2009

LA DIVA

   Y esta diva, ¿quién carajos es?

    Hace poco, me llegó un comentario de esta persona. Era casi tierno en la llaneza de su reseña, como una confesión hecha a la carrera y entre risas de un muchacho (eso me pareció). El caso fue que en su comentario apareció su nombre en azul, y cuando le di un clic caí en su página. Y cómo reí leyendo algunas vainas. Fue jocoso. Y aquí deseo reproducir esta lista, creo que hay otras dos, y aunque me parecido que forzaba algunas puntos, es buena. Disfrútenla:

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 15 cosas “Extremadamente Gay”

 Lavarse los dientes con agua caliente.

 Preferir un Gancia antes que un fernet bien helado.

 Decir “sorbete” en lugar de decir “pajita”.

 Llorar con la película “Arma Mortal 4.0″

 Plancharse la ropa.

 Tomar licuados de banana en la playa.

 Ser Fanático (con mayúscula) de Kylie Minoge, la Diva.

 Bailar el tema de “las Divinas”, de Patito Feo.

 Ir al Gimnasio antes que jugar al fútbol, sentarse a mirar tele antes que ir al gimnasio, comer antes que mirar tele y dormir antes que comer, así uno se mantiene en línea y no necesita ir al gimnasio.

 Mirar mujeres sin necesidad de imaginárselas desnudas en ningún momento.

 Caminar por la playa con camisola y pantalones blancos.

 Hacer burbujas con detergentes a escondidas.

 Que cada momento de la vida te haga esperar a una escena de “Esperando la Carroza”.

 No tener razón para ver la ridícula imagen de la Ritó.

 Idolatrar a Flor de la V.

 Publicado por Gally en 8:48 5 comentarios

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    Como dije, me hizo mucha gracia la lista, pero ¿realmente alguien se lava los dientes con agua caliente, toma licuados de banana (¡Dios!), hace burbujas con detergente (una vez me obligaron los sobrinos y no hallaba como escapar de ellos, que para colmo comenzaron a pelear a gritos por la perola con jabón)? Pero hay otros puntos discutibles, por ejemplo, a mí no me gusta salir a la calle con ropas arrugadas. Tengo un hermano, soltero, que sale por ahí aunque parece que saca la camisa de una botella y el pantalón de debajo de su silla; yo jamás he podido hacerlo. Menos mal que cuento con un ángel que cuida de mi casa y de mí, y esa señora plancha hasta las sábanas (lo que también parece exagerado, al menos ya no lo hace con mis bóxers).

    Mirar mujeres sin imaginarlas desnudas si lo creo un indicativo más elocuente. Mis amigas se molestan cuando les sostengo que todo hombre sueña, o ha imaginado alguna vez, cómo sería acostarse con todas y cada una de ellas. Y no es por ‘enfermo’, o pasado o macho, sino porque el sexo es grato, y las amigas son amigas porque gustan más que el resto de las personas, por lo que con ellas debe ser más grato aún. Confieso que me gustó Arma Mortal 4, como las Duro de Matar, aunque, claro, ¿de qué va a llorar uno? Aunque ver a Silvestre Stallone hacer de Rocky, no sé si cinco o seis, sí daba ganas de llorar, pobre hombre.

 Julio César.

SUBIENDO AL EVEREST

Junio 30, 2009

EVEREST

   De niño, ¿quién no tuvo su destino trazado?: seré bombero. Lo que habla de la importancia de esta gente que lograr permear la imaginación de un niño; no debe tratarse sólo del uniforme y el casco, porque otros los tienen más coloridos. Aunque algo hay, los vistoso y aparatoso; nadie dice seré contador, menos inspector sanitario. De jóvenes los sueños varían según cada quien, aunque hay semejanzas. Fantasías doradas como el dinero (mucho) para comprar felicidad (en forma de carros, casas, viajes y gente bonita a tu alrededor), se mezcla con otras de índole más abstractas: soñamos con aventuras y hazañas. Todavía soñamos con eso. Creo que el hombre nunca deja de ser un poco niño. No es extraño quien sueña, una tarde en su trabajo, mirando a la nada, con embarcarse a tierras remotas a hacer cosas insólitas (explorar lugares inhóspitos, buscar ciudades perdidas, tesoros sumergidos y cosas así). Personalmente siempre me atrajo la idea de ir al desierto del Oriente Medio, y espalda doblada, cepillito en manos, barrer las arenas que cubrían alguna una pirámide sepultada, una que sólo yo sabía que estaba ahí aunque todos los demás se rieran.

   Estos son sueños, fantasías que el hombre, cuando no termina de automatizarse, conserva durante el resto de su vida. Sin embargo están otros, los que una mañana con una sonrisa de adrenalina toman sus cosas y parten, mirando atrás, a la familia, para soltar un: “ya vuelvo, voy a conquistar el mundo”. Claro, no como el ratoncito Cerebro. Son aquellos que albergan esa inquietud que día a día crece dentro de sus pechos, ocupando cada pensamiento, tanto que sienten que ya no pueden continuar si no cumplen su tarea. O lo intentan, aferrándose con uñas y dientes a cada paso. Sólo viven realmente mientra cumples sus sueños. Es casi como estar enamorado; o así me dicen quienes han querido.

   De personas así habla muy someramente el señor Riveros en una corta columna encontrada en el diario EL NUEVO PAIS. Disfrútenla:

…… 

LA ARRECHERA COTIDIANA

Por Eduardo Riveros.

   Se cumplen 56 años de una de las hazañas más hermosas logradas por el hombre. El 29 de mayo de 1953, a las 11:30 de la mañana, el neocelandés Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay, alcanzaban la cima del Everest. Por primera vez se lograba subir a los 8.848 metros de esa cumbre. Hillary tenía 34 años y Norgay 39. Ambos habían adquirido, en ese mismo lugar, experiencias y fracasos. Tenzing se había convertido en guía profesional en 1936, y Edmund, por su parte, había intentado la hazaña en 1951. El interés de él por el montañismo le surgió a los 16 años.

   Hillary estudiaba en un colegio a dos horas de su casa. Era un niño tímido y su tiempo lo empleaba, preferentemente, en leer. Durante la Segunda Guerra Mundial se desempeñó como piloto en la Fuerza Aérea Neozelandesa. Su primera esposa, Louise y una hija, Belinda, perecieron, 1975, en un accidente de aviación en Katmandú. Se volvió a casar con June, la viuda de un amigo. Después de su proeza siguió ascendiendo por el Himalaya y consiguió llegar a la cúspide de 10 picos de ese desfiladero. Pero también formó parte de una expedición, 04-01-58, al Polo Sur.

   La amistad entre ambos escaladores prevaleció en el tiempo. Edmund creó una Fundación de ayuda al pueblo Sherpa. Gracias a ella se abrieron decenas de escuela en el país y se establecieron mejoras en el ámbito de la salud. Cuando se cumplieron 50 años de la epopeya, el gobierno de Nepal le otorgó a Hillary la distinción de: “Ciudadano de Honor”. La primera vez que tal reconocimiento se le daba a un extranjero.

   Por su parte, Norgay se adaptó a una vida más tranquila y familiar. Se casó tres veces; la última cuando todavía estaba desposado con su segunda esposa, prerrogativa que le concedían las leyes de su país. Entre sus múltiples hijos está Jamling Tenzing, quien siguió sus pasos. Alcanzó la cresta del Everest en 1996. También el de Edmund, Peter, perpetuó el ejemplo de su padre y, dos veces, remontó el Everest.

   Es esta una historia llena de esfuerzos, tenacidad, confianza, amistad y nobleza. Algo que enaltece y hace que se vuelva a creer en el ser humano. Más en esta época llena de degeneración, abusos y brutalidad. El ejemplo dado por Norgay y Hillary trasciende lo puramente deportivo, la simple aventura. Cae en el terreno de lo sublime. Y, lo transcendental, eran dos hombres, en esencia, comunes y corriente.

……

   Hermoso escrito; eso de que el acto transcendió lo aventurero para caer en lo sublime, es cierto. Estaban esas cumbres misteriosas, elevadas como un techo sobre el mundo, como los obstáculos de la vida, y dos hombres lograron remontarlas… en nombre de todos los hombres. Es como, salvando las distancias de quien quiera ponerlas, el hombre caminando sobre la Luna. Realmente fue un pequeño paso para ese hombre, el señor Neil Armstrong, pero un salto gigantesco para la humanidad. Siempre hay gente así, mientras decenas de miles caminan mirando al frente, cuando no al suelo, otros miran hacia arriba, con ojos brillantes de deseos… y lo más sorprendente, cuando sabemos de ellos, de sus hazañas, es que se trataban de simples personas.

Julio César.

LA REINA ISABEL… Y REALES MOMENTOS

Junio 17, 2009

REINA ISABEL-MICHELLE OBAMA

   -Sí, estoy cansada, es que con estos hijos que me tocaron…

   Siempre he sentido admiración por esta mujer; como saben, me gustan las mujeres fuertes. Y ella debe serlo. No ya tanto como sus predecesoras, que altivas y mal encaradas señalaban a alguien y soltaban un: “cortadle la cabeza”. Pero sí, me agrada. A pesar de los escándalos que le ha tocado enfrentar a la Casa Real inglesa, ella, como su señora madre antes que ella, ha sabido presentarle cara al momento; y eso que dentro del Reino Unido hay cierta y creciente resistencia, y rechazo, a las figura reales. Contrario a España, donde la pareja real es muy apreciada. Bueno, el rey don Juan Carlos hasta por estas tierras es bien recibido.

   No le ha tocado fácil a la reina. La mujer ha envejecido, cada vez más amarga de cara (rostro que dudo alguna vez fuera dulcito o muy bonito), en su empeño por sostener la majestad real. Y eso pasa por retrazar lo más posible el ascenso del díscolo Carlos, el príncipe viejo, al trono. Seguramente llegará a rey, pero mientras ella tenga fuerzas, continuará… para ver si les deja algo a los nietos sin que el hijo lo deje perder todo; porque de todos los problemas a los que ha enfrentado la monarquía, los peores han sido atraídos por Carlos y su hermano, el príncipe Andrés; así como las ex mujeres de estos dos, Diana Spencer y Sarah Fergunson, brindaron duros y desagradables momentos, porque tocaron a la calaña personal de los herederos, algo que el pueblo ingles vio y tal vez le disgustó. El recuerdo de ambas nueras debe sentirse en la cabeza de la reina, como coronas de espinas.

   Mucha gente le crítica a la mujer que no le permite a Carlos ascender, pero ¿cómo? Cosas como escándalos de dormitorios, traiciones y otros, suceden en todas partes, aún en la nobleza, a cada rato… el punto es que Carlos y Diana, Andrés y Sarah lo dejaron saber. ¿Qué no fue nada grave? Quien pretender ser rey, debe al menos mostrar, si no inteligencia, sentido común, tolerancia y constancia a la hora de elegir a la mujer que compartirá su cama, su vida, le dará hijos herederos y reinará con él. Él, o ellos, más que ningunos, son presos de lo que son, de su destino. Pero no, estos dos príncipes lo vieron como algo alegre y ligero… y lo resintió la monarquía como institución.

   El caso Diana, que en paz descanse, dio golpes y zumbidos. Aún aquí, gente seria como Jurate Rosales y Rafael Poleo se ensalzaron en feroces batallas de pareceres, pero lo que más recuerdo fue una caricatura donde un narizón, flaco y dentón Carlos ve llegar a su madre, con la corona, con una llave de las usadas en mecánica en una mano, manchada de grasa y diciendo: “Bueno, ya me encargué de eso, espero que no sea necesario otro accidente”. Fue una caricatura divertida, y dura, pero en buena medida habla de las presiones que el resto de los mortales nada sabemos ni debemos enfrentar muchas veces: no es que ciertas personas deban ser ‘perfectas’, también deben parecerlo.

   Luego están las obligaciones protocolares, quien va a Inglaterra por equis o ye (bueno, los poderosos, voy yo y a lo mejor me sacan del patio del palacio a bayonetazos), siente que debe verla. Es más, está en su derecho. Y ella debe soportar todo eso, con rostro que quiere ser amable, sin lograrlo. ¿Quién no se rió al saber de la visita de Bush padre, tan patón (qué en paz descanse) como el hijo, que en una reunión con la mujer, luego de la reverencia de saludo, tomó asiento antes que ella? Lo que es insólito, todo carajo sabe que debe esperar que las mujeres tomen asiento haces de hacerlo ellos. También estuvo el episodio con Hugo Chávez…

   Según el protocolo real, explicado cuidadosamente a cada visitante, nadie puede tocar a una mujer como la reina; pero Chávez no le paró a eso, en su primera gira triunfal a Europa, que duro semanas de jolgorio y derroche (ah, fue tan fastuosa, y eso que todavía hablaba de vida frugal). Bien, cuando a nuestro presidente lo presentaron a la reina, este abrió los brazos como aspas de molino, pero la reina dio dos pasos atrás. Estaba alertada la mujer por una llamada de la reina de España, doña Sofía, quien debió soportar su abrazo campechanote (qué hoy sabemos no es sincero) del mandatario venezolano. Fue un momento incómodo que gente de la embajada (todavía Venezuela los tenía, personal diplomático, no gritones que chillan “uh ah Chávez no se va”), supo capear.

MICHELLE Y LA REINA

   Cosa que vale la pena recordar, los dos pasos atrás de la reina, a raíz de otra gira presidencial al viejo continente, también triunfales, la de Barack y Michelle Obama. En presencia de Su Alteza, la Primera Dama norteamericana hizo pedazos el rígido protocolo ceremonial de la vieja y rancia Corte Inglesa. La espigada y bonita morenaza cruzó con su brazo la real espalda, gesto no sólo no tolerado, sino mal visto. Pero, para sorpresa de los asistentes, la cosa no pareció molestar a la otra, quien aceptó el gesto afectuoso y correspondió posando su brazo sobre la espalda de la señora Obama. Bueno, también la reina es humana, seguramente tiene sus preferencias, sus simpatías… pero también es lista y seguramente hubo mucho de cálculo en el gesto; sabía bien que los Obama, para ese momento, estaban en una onda de popularidad sin precedentes en Europa. Fue bueno que la vieran así.

   Es por detalles así, que uno la mira con simpatía. Tenga paciencia, Su Majestad, coma bien, respire profundamente, deje que el príncipe Guillermo madure.

Julio César.

EL BARCELONA REINA Y CELEBRA, Y A ZAMBRANO SE LE SALE LO TORO

Junio 13, 2009

HURRA, BARCELONA

   El juego donde el FC Barcelona se coronó como el mejor club europeo, no pudo ser más emocionante. Ese triunfo sobre el Manchester United, en la final de la Liga de Campeones, dos goles por cero (¡a cero!, para más señas), le consiguió la trifecta: Copa del Rey, Liga Española y Champions League, consagrándose como el primer club español en lograrlo. Pobre del Real Madrid, no ven luz. Y, sin que se tome como nada prejuicioso, le ganaron al Manchester, lo que es mejor. Siempre he creído que los ingleses se lo toman demasiado en serio. No me gustan sus fanáticos.

   El conjunto español jugó bien, animoso, en ningún momento bajó la guardia, apabullando a un conjunto inglés que se veía desorientado, totalmente perdido en la cancha a pesar de que los primeros minutos fueron controlados por ellos, hasta que el balde de agua fría les llegó del pie de Eto’o, quien batió a Van der Sar bajo la portería al empalmar un pase de Iniesta. Hasta allí duró la ofensiva de los llamados diablos rojos, lo que vino después fue la desesperación y la frustración. No encontraban cómo atacar. Cristiano Ronaldo no podía con la defensa, aunque atacaba una y otra vez con esa pasión, su cara era un poema de apuro, tan lusa que le pone (y que lo hace un tipo al que se le quiere ver ganando, aunque también perder, siempre pone ese toque de drama con el llanto que uno espera ver). Pero al pobre muchacho no lo ayudaba nadie; nadie parecía capaz de posicionarle un balón en la zona. De verdad, esta vez, les hizo falta un Beckham.

   El Barcelona no aflojaba; en el segundo tiempo, y aunque Henry, quien tenía la oportunidad de clavar la banderilla dándole números finales al encuentro, no pudo por la banda izquierda, Xavi, sobre el minuto setenta, centró ese balonazo que consiguió dar en la cabeza de Messi, el argentino, quien sin ser cubierto por nadie, sentenció el final de las esperanzas del Manchester por voltear el resultado, esperanzas que nunca se pierden en el futbol, y menos con un “uno a cero”. Y de paso dándole un tropezón más al Ronaldo, ya que ese gol decisivo para enfriar el partido, casi lo asegura como el próximo balón de oro. Y es que ese es el problema con Ronaldo, al menos en los juegos que lo he visto, siempre escucho lo bueno que es, pero cuando estoy ahí (en mi casa, claro), no parece ser el jugador determinante para sentenciar un encuentro. Pero, fuera de eso, el Barcelona merecía ganar, jugó mucho mejor y toda su campaña durante la temporada fue muy buena.

   Sólo cabe imaginar las celebraciones que llegaron después en toda España, porque este triunfo les da supremacía a los iberos en el torneo de copas de Campeones. Este es su triunfo número doce, por encima de Inglaterra con once, igual que Italia (a quienes ya no les voy desde el asunto aquel de Zidane), también con once. Ya me imagino a la amiga M, dichosa en medio de la multitud de seguidores del Barcelona, ronca de gritar, cansadas las manos de aplaudir, dolidas las rodillas de saltar, y con ardor de pecho de tantos abrazos.

……

EL TORO ZAMBRANO

   Cosa curiosa, ese mismo día, aunque esto si no lo vi, lo supe luego por la prensa, el grande ligas venezolano, Carlos Zambrano, montó otro espectáculo. A este muchachón lo llaman “el Toro”, y de hecho la nota de prensa decía “Toro endemoniado”. No, es juego. Lo llaman así porque no solamente es un gran lanzador, sino que, para asegurarse de ganar sus juegos, batea bastante bien. El último juego que lanzó antes de este comentario, lo ganó dos a uno, siendo una de las carreras un home run que él mismo dio; es como si dijera “Mejor aseguro antes de que estos carajos me boten el juego”.

   Pero el caso es que el 27 de mayo, Zambrano fue expulsado del juego tras un enfrentamiento con el arbitro Mark Carlson, después de una polémica y chiquitica jugada en el home (ahí siempre lo son, polémicas y chiquitas), pero sostenía la nota que no fue simplemente que el enorme hombre le gritó cosas al arbitro (seguramente preguntando cuánto le pagaba el otro equipo), sino que le dio un codazo. Mientras se retiraba, el Toro lanzó la pelota con rabia al jardín izquierdo, el guante contra el backstop y luego rompió a batazos un dispensador de agua que se encontraba dentro del dugout. Queda imaginar la impresión que causaba ese tipo grande dando de batazos, es de suponer que nadie se le acercó para decirle nada. Tan sólo faltó que dijeran que pateó a un perro, escupió pa’l cielo, habló en lenguas extrañas y batuqueó a la madrina del equipo.  Ya el año pasado le había fracturado el brazo a uno de sus receptores.

   Pero no, fuera de juego, tanta agresividad puede ser peligrosa, sobretodo cuando el portador de la rabia no sabe cómo controlarse. Hace algunos años el problema de un lanzador zuliano con mucho gancho, Julio Machado, quien después de una discusión sacó un arma de fuego y disparó contra un auto que se alejaba, no sólo destruyó lo que pudo ser un gran futuro en el Norte, sino que lo llevó a la cárcel por muchos años, desprestigiado totalmente. Después sólo queda el arrepentimiento (de las cosas perdidas, pero sobretodo de haber matado a alguien), el decirse “Ahora, no lo haría”, pero ¿de qué sirve ya?

Julio César.

¡¡¡LA COLONOSCIPIA!!!

Junio 13, 2009

MIRANDA EN LA CARRACA

   Hay exámenes que de por sí son horribles, pero hay otros que son peores, aquellos que van acompañados de todo un ritual que se convierten en un calvario. La colonoscopia es una de ella. Fuera de lo invasivo y traumático que es, todo lo que lo precede es desagradable, diga lo que diga nadie, aún los amantes de las emociones ‘fuertes’.   

   Hace tiempo sufrí un percance en mi trabajo. Estaba yo de lo más tranquilo cuando comencé a sudar, a sentir un malestar indefinido, como cuando uno amanece enratonado de tanto tomar caña, pero no tan fuerte y sin una causa tan aparente. Era un malestar… de esos que no se haya como describir, y que uno atribuye a una baja del potasio o del sodio (sin estar nunca muy seguro de qué significa eso). El caso es que estaba sintiéndome mal cuando comenzó la taquicardia, pensé en dirigirme a mi oficina y sentarme hasta sentirme mejor, pero todo se puso oscuro y cuando desperté había un gentío rodeándome, todos preguntándome qué tenía, que sí había comido antes de ir a trabajar o sí estaba enfermo.   

   ¡Dios, fue tan incómodo! Yo habría preferido mil veces desmayarme en la calle y no ahí. Todo el mundo lo comentó, y hubo preocupación en unos, y gran diversión en aquellos que me echaron broma hasta que se cansaron. En Venezuela se hace un chiste de todo, aún de un viejito que cae por unas escaleras. Y la cosa tuvo cola, porque como dos años después, en un pasillo me encontré con una jovencita muy bonita que me miraba y le pregunté si nos conocíamos, a lo que respondió: si, yo estaba pasando cuando usted se desmayó aquel día. Esa vaina como que iba a perseguirme toda la vida, pensé. Lo extraño, cosas inexplicable para mí, fue que cuando abrí los ojos, vi a mi alrededor a gente conocida que llevaba hasta años sin haberlos vistos, que ese día en especial iban al edificio por una u otra causa.   

   Todo el mundo me indicó a qué médico ver y al final fui con un internista que me diagnosticó con pruebas usuales de sangre, heces y orina que tenía bichos: la horrible, desagradable y maldita amibiasis. ¿Cómo la contraje? ¡Misterio!, aunque soy de los que comen porquería en las calles, los perros calientes al lado de un basurero saben siempre mejor que aquellos hechos en casa, y esa es una de las grandes verdades de la vida. Me mandaron un tratamiento largo, y al final que me hiciera un ecosonograma hepático y una colonoscopia. Como gente normal, en cuanto me sentí bien y no apareció rastro de nada ni en sangre o heces, no me hice nada más. Pero al tiempo volví a sentirme mal, y me detectaron otra vez los parásitos esos, que al parecer no estaban muertos sino que andaban de parranda.   

   El tratamiento fue más duro y me ordenaron, casi con una orden judicial, que tenía que llevar la próxima vez el eco y los resultados de la colonoscopia. Al parecer los bichos se van al hígado o al colón y hacen su nido, actuando como un arrecife de coral, creando cáscara sobre cáscara hasta que lo destruyen todo (Dios, ¡que imagen tan asquerosa!). El eco hepático no fue problema, más bien me dio algo de risa por las cosquillas en la panza. Ah, pero la colonoscopia si que fue otra historia, una donde se aplica la canción aquella de: érase una vez una historia de amor, ahora es sólo un cuento de horror…   

   Lo primero que molesta es que te hacen llegar a las doce del día al servicio de Gastro donde hay como quince tipos más, todos para lo mismo, y te dicen desnúdese todo, y tenga esta bata. A mí no me gusta mucho quitarme la ropa delante de otras personas, y menos delante de tantos extraños. Sé que hay sujetos que no aguantan dos pedidas para desnudarse, como si tal cosa, y eso que hablo de gente normal, panzona o no tan bien dotada en ciertas partes; pero para mí es incómodo. Creo que no me sería fácil ni aunque tuviera buena pinta. Pero en fin, hay que quitárselo todo y te dan una bata corta, para gente menos corpulenta que uno y con la abertura hacia atrás. Y uno tiene que ir agarrándosela para no mostrar el culo antes de tiempo. Eso pasa a las doce del mediodía, y llegan las tres de la tarde y todavía no te llaman. Al final dicen tu nombre y tienes que salir de ese cuarto, cruzar un pasillo lleno de gente, y como treinta metros más allá está el salón, y todo ese trayecto lo haces agarrándote la bata con la mano.   

   Llegas al cuarto y te dicen que te tiendas de lado en la camilla, que estés tranquilo que eso no dolerá ni sentirás nada, como si esos metros de manguera (lo parecen) al entrar no produjeran nada. Es como si pensaran que es costumbre de uno meterse cosas así por ocio, para pasar una tarde aburrida sin nada mejor que hacer. Otro detalle que no falla es la enfermera afable que te sonríe, y no se sabe si es porque, con los nervios, a uno como que se le encoge más el amiguito y ella piensa: pobre tipo. Y allí estás tú, recostado de medio lado, como Miranda en la Carraca, intentando no pensar ni sentir nada mientras te inyectan, untan y penetran, igual a lo que ocurre en ciertas discotecas de Caracas con las drogas de la violación, que ahora usan en todo el mundo: te sedan en la barra, te lo escupen en el baño y te joden sin más, de broma no te dejan un teléfono por si quieres que se repita; ¡se han vuelto tan descarados! En esa mesa uno intenta parecen indiferente y lejano, no vaya a ser que se lance un jadeo que pueda ser malinterpretado.   

   Pero con sinceridad, es horrible. Y eso dura y dura mientras el médico te va enseñando este recodo o aquel, como si en verdad uno quisiera verse el colón por dentro. O por lo menos yo; a mí todo eso no me podía dejar más frío. Lo único que me preocupaba era que fueran a encontrarme una supercolonia de bichos o algo así. Que no los hubo, gracias a Dios. Si el médico supiera que en lo único que se puede pensar en todo momento es: ¿cómo harán para lavar esta manguera? Uno no es tan ingenuo como para creer que el perol es nuevo de agencia; y aunque me dijeron que había un gel y líquidos especiales, la imagen de una camarera, molesta y malencarada, con un tobito de agua y un trapito inmundo, pasándolo una sola vez sobre la manguerita (que en un momento dado se le escapaba y le cae sobre una pierna haciéndola gritar e inyectarse antibióticos), no abandonaba tu cabeza.   

   Para terminar, no describiré el proceso en sí, que cada quien lo descubra a la antigua (¡sorpresa, sorpresa!), debo decirles que la mente humana es extraña y compleja. En medio de toda esa operación, y sin saber por qué o cuándo, me puse contemplativo. Casi filosófico, diría yo. De verdad, por razones que no entiendo, me puse a cavilar sobre… el amor. No sé por qué motivo recordé algo que me habían dicho algunas amigas, y uno que otro tipo también: que a veces, el amor duele…

Julio César.

VIEJOS VILLANOS… Y NO HABLO DE FIDEL

Abril 30, 2009

   Sé poco sobre este terrible ser, este villano diabólico (Dios, ¡suena tan gracioso!), aunque hay nombres que uno recuerda de la niñez: El Doctor No; Fuman Chu; y villanos de comiquitas como Garra de Satán o el Doctor Dogman. En el futuro, en veinte años, serán Aníbal Lecter o el Joker interpretado por Heath Ledger. Pero este artículo vale la pena, primero porque es ameno, cosa que siempre se agradece; en segundo lugar nos habla de un viejo villano al que tal vez debimos conocer; y por último, es interesante ya que nos habla de lo que era, y es, ‘cultura contemporánea’. Disfrútenlo:

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Supervillanos en el recuerdo: Egg Fu

egg-fu

   Ahora que, Hollywood mediante, los superhéroes vuelven a la carga, es buen momento para recuperar algunos de los intrigantes supervillanos que más nos han hecho emocionar a lo largo de la historia, y que hoy duermen en el limbo de los olvidados.


   De entre toda la larga galería de malignos que han querido dominar el mundo, rescatamos en esta ocasión a un grande entre los grandes de los años sesenta: ¡¡¡Egg Fu!!!


   Egg Fu era… un huevo. Bueno, más precisamente un huevo gigante. En realidad no era un huevo gigante cualquiera: era un huevo oriental y comunista. Como ven, sólo le faltaba ser marica para completar el cuadro de iniquidades.


   Muchos se preguntarán cómo Egg Fu, siendo un huevo, se las ingeniaba para sembrar el caos y el mal allí donde estuviera, considerando que no tenía brazos ni piernas y ni siquiera se podía mover. Pues bien, Egg Fu tenía… bigotes. Unos largos y afilados bigotes móviles que manejaba con una destreza que ya hubiera querido para sí el propio Dalí. Egg Fu sacudía y machacaba sin piedad al oponente con sus peligrosísimos bigotes.

 

   Hasta que se enfrentó a Wonder Woman. La popular superheroína dominatrix, que ante todo era mujer, y como tal, sabía perfectamente como tratar a un huevo, descubrió el punto débil, el talón de aquiles de Egg Fu: ¡¡el maligno huevo podía cascarse!!

 

   Bastó un hábil golpe del lazo de Wonder Woman para resquebrajar al gran Egg Fu y dejarlo con la yema al aire. Triste final para nuestro huevo oriental, comunista y pendenciero (y tal vez marica).


   Desde aquí alentamos a los productores hollywoodianos a rescatar la figura de este inquietante supervillano. Egg Fu merece encarnarse en la gran pantalla, para deleite de las nuevas generaciones. Es más, se nos ocurre que lo podría llegar a interpretar Elijah Wood maravillosamente, claro que sí. 

 

21/11/2007 15:16 Autor: wilbur mercer. Enlace permanente. Tema: Supervillanos en el recuerdo: Egg Fu Hay 2 comentarios.

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   Sin querer sonar soez, acotaré lo que escribió uno de los que envió comentarios: que villano tan huevón. Pero sí, sería divertido ver a este gran súper villano haciendo maldades, aterrando al mundo. Ya cansan Putin, Chávez, esa vieja momia llamada Fidel y los otros.

 

Julio César.

CIENCIA FICCIÓN QUE NO DURÓ

Abril 18, 2009

   Comienza a preocuparme que las series televisivas sobre ciencia ficción, de las más ficticias de todas (extraterrestres), continúen en un mal momento. Todas las de ciencia ficción, para decir verdad. Series como REGENESIS, Los 4400, o los imbatibles HEROES, se mantienen, pero otras no corrieron con suerte este año que pasó. Ni el anterior. Y ya que las nombro, RERGENESIS realmente es interesante, está presente el temor siempre real de la manipulación genética, o virus y armas extrañas para causar desastre, cosas realmente ingeniosas. Los personajes son más o menos interesantes y se sostienen. Los 44OO para mí no tienen salvación, hay un exceso de personajes. Demasiados. Lo que hace que los principales pierdan fuerza y la trama se diluya en cachitos sin interés. Es como una larga telenovela donde cada personaje aparece diez minutos y no avanzan. Es lo bueno de KYLE XY, por ahora, los capítulos tratan sobre un grupito de personajes.

 

   Pero no quiero extenderme, desde hace mucho noto que series que resultan llamativas o interesantes, no parecen conseguir suficiente gancho para una nueva temporada. Me paso con Odyssey Five, ese equipo de cinco personas que están a bordo de un trasbordador en el momento que estalla La Tierra (qué impresión, ¿no?) y una fuerza superior a ellos lo hace retroceder un año en el tiempo para que descubran quiénes y por qué ocurrió. Pues… la historia hasta allí llegó. Los capítulos eran intensos e interesantes (tal vez un poco demasiado sobre problemas de parejas, pero no tanto). Luego pasó con la Star Trek, con este Scott Bacula, el de la serie El Salto Quántico del canal  CSI-FI, donde le sacan el jugo repitiéndola hasta la saciedad. Era la nave “Enterprise” pero en sus comienzos, poco después de que La Tierra sabe de los vulcanos y otras razas, eran como las primeras misiones. No estaba mal, y creo que duró dos temporadas, pero tamben desapareció.

 

   Luego llegó OPERACIÓN THRESHOLD, que a mí threshold1me parecía más o menos aunque fallaba totalmente en cuanto al argumento. Al parecer dicha serie fue cancelada de manera tan brusca, y de mala manera, que ni la primera temporada la culminaron. Había algo de la película Especies en la ilación, un navío norteamericano descubre una nave alienígena que emite un sonido raro, y todos quienes lo oyeron comienzan a transformarse en criaturas hibridas, que buscan crear caos, confusión y contagiar a otros. Un plan de conquista pues (parecido al planteado en Los Expedientes X). Es cuando se arma un grupo de científicos, técnicos y analistas que deben detenerlos; recuerdo el primer episodio al aparecer la responsable de grupo, cuando la contactan le dicen: “Doctora Caffrey, usted acaba de convertirse en la persona más importante del mundo”. Qué responsabilidad.

 

 

surface

   Repito, no era tan mala… pero no hubo continuación. En eso compartió destino, aunque injustamente (Threshold no era tan mala), con SURFACE, esas extrañas criaturas marinas que no despertaban ningún interés, o INVASION, esas cositas como lucecitas que emergen del océano en La Florida cuando un tornado las arrastra. En esta puse más esperanzas, intenté seguirla, pero pecaba de dos errores garrafales: nadie parecía notar que algo extraño sucedía, los “suplantados” pronto eran un ejercito, demasiados, acabando con todo interés al tener que mantener un ojos sobre tantos personajes, y estaba presente la bendita costumbre de no querer hacerla más ágil, habían detalles y secretos tontos que pasaban semanas sin desarrollarse. Al final la liquidaron y nos quedamos sin saber qué carrizo pasaba. Cómo molesta eso.

 

Julio César.