Archivos de la categoría ‘ENCUESTANDO’

LO QUE LE GUSTA AL NIÑO

Junio 26, 2009

SEXY BOY

   -Claro, uno boxers… porque es lo que se espera. Pero cuando voy a esos momentos especiales, me pongo mi tanguita, suave, chiquitita y que abulta rico. Me abro la camisa para que sus ojos se recreen, casi siento como me tocan las tetillas, me soban los pectorales y me pasan las lenguas ávidas por el abdomen. Es cuando abro el cierre, y veo como abren los ojos y las bocas, y escucho que contienen la respiración con tan sólo ver la telita. A veces les doy la espalda, para que gocen de mirar la tanga casi metida entre mis nalgas, sabiendo que eso les hace desear caer y tocarla, acomodándomela, o metiéndola, o quitándola con los dientes. Mira, ese vestuario del equipo de básquet en la escuela es una locura cuando uso, por ejemplo, mi tanga atigrada.

TIO MUSCULOSO

   -Le dije, “te esperaba”, y me respondió con pesar “tú no me quieres, o me estarías esperando con un hilito dental bien metido entre las nalgas”. Había tal dolor en su voz que le dije rápidamente “no, papi, la tengo debajo, quítame esto y ven por lo tuyo”.

Julio César.

COSAS QUE LOS MÉDICOS DEBIERON SACAR DEL CULO…

Marzo 3, 2009

hombre-y-dildo

   -¡No! ¡No es mío! –gimió gritado.- No importa que el hospital me lo halla enviado. Ni tiene que ver con mi reclusión hace una semana. –gruñe tajante, sosteniendo el largo dildo, mirándolo con odio intenso y apasionado, con toda la fuerza de su vida de chico atractivo pero solitario que temía buscar un macho que le pusiera preparo. ¡Estaba tan consistente y durito!- Lo siento, no tengo tiempo para más preguntas, debo… tomar una ducha… Me lo llevo para botarlo. No, amigo, no quiero compañía y deje de sobarse el güevo; no, por favor, no se lo saque… -y flaqueaba su voz.

……

hombre-en-suspensorio

   -No, no me sacaron nada del culo; y eso que dijo el doctor del campus sobre que… extrañamente podía movilizar uno, dos o tres dedos, no significa nada. Soy un tipo saludable y normal, ¿quién no se hace la paja metiéndose una vela de vez en cuando? Y me siento bien, aunque cada semana el doctor me llama una o dos veces para continuar estudiando el caso… con su respectivo examen. –dice indolente.- Y no, no me molesta, imagino que la ciencia es así. Aunque el que haya dejado de usar guantes, esté en camiseticas y en lugar de otro lubricante me escupa un salivazo… no sé, parece como más personal, ¿verdad? Será que ahorra en materiales. Y es hasta algo atolondrado, en mi examen de hace tres días cuando iba a escupir casi se cae y me pegó la lengua, no hallaba como enderezarse y me la metió un poco por el culo con el lengüeteo que agarró. Me llamó para otra prueba… ojalá no se resbale, aunque resulte gracioso… –y ríe como un niño.

 

Julio César.

COSAS QUE LOS MÉDICOS DEBIERON SACAR DEL CULO…

Diciembre 5, 2008

hombre-en-bikini

   -¡No! No es cierto. Ese silbato se me metió por el culo porque… al salir de la piscina resbale y caí. Entró porque…el bañador se rompió con la fuerza de la caída. Se los juro. No es cierto que el señor Mendoza, mi entrenador, me estuviera soplando con él en el culo, ni que lo metiera siempre un poquito como juego. No sé de dónde vino ese cuento, pero es falso. Sólo fue un accidente, nunca sus manotas han caído sobre mis nalgas abriéndolas, ni su bigote me ha hecho cosquillas, no se la pasa dándome besitos y lamidas sobre el culo ni… En fin, ¡el silbato entró por accidente!

……

hombre-guapo

   -¡Era sólo una apuesta! Los panas me habían desafiado a jugar a ensartar la perinola, meneando mi trasero. Metí el manguito de la perinola en mi… culo, pero como un juego, ¡por la apuesta! Se suponía que al meterlo hasta la mitad, saltaría y haría que la perinola cayera en su sitio. Pero se me fue. Bueno, sí…no tenía el cordón, pero fue que los panas lo cortaron para cuando fuera al hospital, ¡no podía andar por ahí con el cordón y la perinola colgando! No, coño, no puedo explicar cómo lo cortaron desde el manguito; pero aclaro categóricamente que no me lo estaba metiendo por andar de ocioso en mi casa, no tengo por costumbre llegar y echarme en mi cama metiéndome esa vaina; y mucho menos es cierto que mis amigos y yo ¡conformemos el club de la perinola engrasada!

 

Julio César.

COSAS QUE LOS MÉDICOS DEBIERON SACAR DEL CULO…

Octubre 20, 2008

   -¡Coño, les digo que fue un accidente! (gruñe molesto). Estaba trabajando sobre el mesón organizando unas llavecitas de tuercas, cuando caí sobre el objeto en cuestión, que entró como disparado dentro de mi culo. Y sí, estaba desnudo porque hacía calor, y lo del plástico que envolvía la llave de tuercas era porque… porque… estaba nueva y no quería ensuciarla de grasa hasta que el jefe la usara. Y no me pregunten si la bolsita tenía o no grasa antes de entrar, ya me tiene aburrido. ¿Qué creen, que me paso las tardes desnudo en el taller subiendo y bajando el culo sobre cosas así, soñando con güevos grandes y tiesos? No sean ociosos…

   -Les juro que fue un accidente, algo tonto (risas nerviosas). Deseaba salir rápido del gimnasio y ya estaba en las duchas vistiendo únicamente el suspensorio cuando se fue a luz. Maldiciendo salí a buscar una vela y entré en el deposito, con tan mala suerte que resbalé y caí de culo. El doctor Angulo, a quien llamaron para que me sacara la vela del culo… bueno, se puso cómico con aquello de que parecía que yo ya había tenido problemas con velas antes porque lo tenía bien abierto, pero les juro que no es cierto. ¿Quién, en su sano juicio y siendo todo un machote como yo, iba a sobarse con una vela en la entrada del culo, hundiéndola lentamente, centímetro a centímetro en su interior, y… (más risas nerviosas, porque uno de los encuestadores saca de su bolsillo una vela mediana, roja, y la hace girar entre sus dedos índice y pulgar, haciéndolo tragar saliva al mirarla fijamente)?

 

Julio César.