Archive for the ‘VAYA GENTE!!!’ Category

MACHIQUES, VENEZUELA HECHA PEDAZOS…

agosto 10, 2008

   -Chamo, estamos muy ocupados… ¿y si nos cogen?

 

   ¡La torta! Con velas, crema y todo. Lo que tanto se temía acaba de ocurrir. Ha comenzado una peligrosa invasión de tierras por parte de un grupo desconocido e irregular de facinerosos que creen que pueden pescar en río revuelto, que utilizando la fuerza están ocupando bastas extensiones del territorio nacional, comenzando en Machiques, en Perijá. Así como asuena, nos invaden y esta vez no parece que sean los andinos. Las primeras informaciones hablan de indígenas que toman fincas a la brava, pero ¿cómo saber que eso es verdad y no representan la avanzada de alguna otra potencia que quiere afincar sus garras en la tierra sagrada de la patria al saberla desprotegida, íngrima y sola? ¿No será la CIA para montar una de sus bases contando con que allá no hay quien haga nada? Porque esto es delicadísimo, un grupo de personas ha comprendido, al fin, que el estado venezolano colapsó, se acabó el Gobierno, nadie gobierna en Venezuela, y que la ley y el orden no pueden ser restablecidos porque… no hay quién pueda; y ante el forzoso abandono que el Estado se ve obligado a hacer de las zonas fronterizas, se impone la ley de la jungla y de la fuerza, a lo salvaje Oeste (por eso sospecho de la CIA).

 

   El presidente Chávez ya no controla esas regiones, Venezuela se cae a pedazos y cada quien quiere agarrar el suyo antes de que sea tarde. Se supone que cada rincón de este país cuenta con un gobernador y un alcalde, pero hasta ahora ninguna autoridad se ha hecho presente en la zona en cuestión, ¿para qué?, ¿para que se vea que no mandan sobre nada, que nada puede hacer porque no cuentan con el poder para imponerse? ¿Para que se les rían en las barbas, o que los secuestren y pidan rescate por ellos? (y hay gente que ni la familia pagaría para que volviera). Es, repito, el colapso final, Venezuela agoniza como república. El poder civil se retrató de cuerpo entero, aunque lo censuraron al salir con el culo al aire (tápenselo, coño, que dan grima).

 

   Ni siquiera los militares han podido hacer acto de presencia, desmoralizados como están por sus guerritas internas de sembrar cizaña para tumbarle el asenso al otro, chismes sobre quién se mete en la cama de quién; ablandados de tanto menear el rabo por una mirada de gracia presidencial y pérdida toda noción de estrategia como no sea logística para vender pollos y verduras, bueno, y amenazar garrote en mano a los ciudadanos de los estados centrales si se les ocurre decir algo contra el Gobierno; saben que no pueden enfrentar a semejante grupo de irregulares, que ir a la frontera y encararlos es exponerse a ser derrotados, humillados, y posiblemente perseguidos con quien sabe qué propósitos. ¿Pueden imaginarlo, los militares corriendo como gallinas en desbandadas, tal vez con un poco de llanto en sus ojos, de miedo, llamando a sus mamis, mientras un nutrido grupo de irregulares ríe con burla y desprecio, persiguiéndolos, gritándoles que van a bajarle esos pantalones y a…?  Ay, no, es mejor que ni vayan, eso terminaría de destruir la moral en Caracas, Carabobo, Maracay, Miranda y uno que otro estado, que por céntrico, no esté en peligro de ser perdido todavía. Esos pobres uniformados no pueden enfrentar ni una mala crítica, a eso nos redujo con su maldad diabólica, infame astucia y cruel determinación, el Imperio del Norte (no pueden verme, pero estoy escupiendo en el suelo).

 

   Pero compatriotas, no podemos dejar, al menos sin hacer el amago de que lo intentamos, que todo termine así y que la barbarie se apodere de la periferia, ¿qué van a pensar de nosotros en Japón? Sé que algunos se van a molestar, sobretodo en el chavismo que no pueden ni verlo porque sufren de agruras y dolor de hígado, pero el presidente Chávez, los ministros, los asambleístas, los honorables magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (o como Chávez les dice cariñosamente, las plastas), gobernadores fronterizos y militares deben entender que hay que hacer algo, y sólo nos queda (oh, ingrato destino) un camino… llamar a Álvaro Uribe Vélez para que restablezca el orden. Lo siento, pero es la única esperanza que nos queda y que le queda al Gobierno, que Uribe les saque las patas del barro.

 

   No es por culpa de ustedes señores chavistas, lo sabemos, debe ser obra de los marcianos o de la CIA, pero el estado venezolano ya no puede dar una respuesta efectiva a esta peligrosa situación, han pasado dos días desde que estos grupos comenzaron a invadir el territorio nacional y nada han podido hacer. Alguien debe contener la violencia en la periferia, y no nos queda otro recurso que pedirle a Uribe, al ministro Santos y al ejercito colombiano que crucen la frontera, detengan a quienes hallan violado la ley (allá, no en la Asamblea o en el Tribunal Supremo) e instauren el orden… esperando que después se quieran ir, porque ese es el problema de los países que llegan, como parece haber llegado Venezuela, a un proceso de disolución; los más fuertes sienten que ‘deben quedarse’ para proteger a la población local de sus propios errores, debilidades y hasta estupideces. En cuanto escuché que esta invasión había comenzado y se comprobó que el Estado nada pudo hacer, supe que comenzaba lo que Rafael Poleo llamó una vez, la caída al quinto mundo (aunque Chávez, proféticamente, viene ubicándonos ahí desde hace tiempo), allí donde los países de hacen pedacito y deben ser intervenidos para resguardarlos. Es triste, pero nada se puede hacer ya. El Estado colapsó y el Gobierno dejó de gobernar. Estos son los hechos.

 

Julio César.

TIBISAY LUCENA Y LA PROPAGANDA DEL CNE

agosto 7, 2008

   -La vi y me dio una vaina…

 

   Realmente el comercial donde las integrantes del equipo de voleibol venezolano, llaman a inscribirse en el Consejo Nacional Electoral, quedó bonita. Esas muchachotas cumplen con su cometido, pero luego, mano de la tenebrosa CIA de por medio seguramente, Tibisay Lucena presidenta del organismo, la echa a perder, embarrándola justo al final. Termina con: “CNE, transparencia y confiabilidad” (cuas, cuas, cuas…). De verdad no importa cuantas veces transmitan ese comercial y yo lo escuche, pero en cuando lo hago, me río. Siempre. Estallo en carcajadas cada vez. ¡Transparencia y confiabilidad! Tiby se ha empeñado en parecer seria y sensata, pero se ve obligada a retratarse con la banda en sus últimas actuaciones y eso la tiene como más hinchada. Rastacuero envió al ente electoral una orden prohibiendo la inscripción como candidatos a alcaldes y gobernadores a un grupo de venezolanos que optaban a esos cargos, inhabilitándolos con una medida administrativa que jamás estará por encima de la Constitución, pero lo hace a la macha.

 

   Ella sabe, porque algo de cultura tiene aunque sea de oídas, que eso no se puede hacer, la Constitución Nacional de la República dice que eso es ilegal, que la única manera de inhabilitar a alguien es que sobre él o ella pese una condena judicial (¡de un juez, pues!, esta es la parte que no lo entienden); sin embargo, la banda se pasó ese artículo por la sierra… de reputaciones. Tibisay Lucena, ceñuda, sabe que al cometer ese delito, convirtiéndose en toda una delincuente, se pone en la picota, y jamás podrá estar segura de cuándo caerá. El Gobierno la apoya por ahora, pero ella sabe muy bien que eso depende de si el Presidente no comió caraotas esa noche para cenar y después de una noche de desvelo, amanece arrecho con ella, y la República está a la merced de los caprichos de ese señor. Lo que le ha pasado a otros incondicionales que cometieron aberraciones indescriptibles en su momento, apoyados como estaban y que también contaban con la gracia presidencial, como Luís Velásquez Alvaray, diputado que dictó leyes para amarrar al Tribunal Supremo a los deseos del amo, maniobras que luego fueron usadas contra él para destruirlo, de todopoderoso en un momento, con un millón de amigo dentro del chavismo, quedó íngrimo y solo, temeroso de ser traicionado, entregado y detenido en cualquier momento; sus colegas dentro de la Asamblea, al saber que le quitaron la gracia presidencial, chillaban como monos acusándolo de todo lo habido y por haber, cosas en la que no habían reparado días antes. Una mañana desapareció y no se ha sabido más de él, menos mal que hizo realitos revolucionarios, la vida está carísima, debe ser por eso que roban en el orden de los mil millones. También pasa ahora con Luís Acosta Carles, el aún gobernador de Carabobo. Cuando atacó a aquellas mujeres a bastonazos y con un contingente militar (únicamente faltaron misiles contra las peligrosísimas mujeres armadas de pitos y pancartas), era un héroe digno del panteón, hoy es un sucio del que se dice de todo desde los medios controlados por el Gobierno. En ese espejo se mira esta mujer y no debe ser grato imaginar su rechonchita figura tras unas rejas, con un traje de rayas horizontales, esa que siempre engordan (¿y si su pavote se aleja ahuyentado?).

 

   Sin embargo, en su defensa, hay que reconocer que el CNE trabaja y no descansa. Los resultados de las elecciones de diciembre están a punto de salir, al menos eso dice ella. Uno se admira, guao, ya van a saberse y sólo han pasado ocho meses, uno más y los paren; realmente el sistema electoral computarizado es una maravilla. Ah, uno recuerda los tiempos arcanos cuando los votos se contaban a mano y en la tarde ya se sabía quién había ganado; pero no hay que pensar así, eso es de monos retrógradas, ahora hay máquinas. Esas maquinitas hacen todo el esfuerzo y tan sólo pasan algunos meses. Por cierto, en estos días un grupo de la Oposición, gente malvada que no descansa en sus griteríos (¡den los resultados! Han pasado ocho meses, ¡den los resultados!), han levantado una alharaca porque la Memoria y Cuentas del organismo electoral, donde constan gastos y resultados, no aparece por ninguna parte. Aparentemente Tibisay Lucena imprimió un ejemplar en papiro y lo encuadernó en cuero de burro, y lo envió a la Asamblea Nacional con un hobit (imagino que no era Frodo), y allí… ¡desapareció! Nadie sabe qué pasó con él. Tal vez se hizo invisible, se lo robó un mago o se lo llevó un perro en el hocico. El caso es que no aparece, y cuando la Oposición insiste en el informe, ella grita que la dejen en paz que ella ya lo envió. Aparentemente no se puede imprimir otro, hay que ir hasta la Montaña del Destino para hacerlo y eso queda muy lejos.

 

   Suena como si fuera falso, ¿verdad? Inventos y exageraciones mías, pero no, únicamente tienen que acceder a los medios de comunicación venezolanos y asistirán a la representación circense más grande del mundo; pregunten cómo llegó al poder Acosta Carles, o quién era y qué hizo Luís Velásquez Alvaray, o pregunten sobre el reporte de la Memoria y Cuentas del CNE, o los resultados de las elecciones de diciembre. La galería del terror en pleno. Aunque, en verdad, todo esto no es tan extraño, vivimos una revolución de izquierda, ¿okay?

 

Julio César.

EVO MORALES Y LAS SUPER MAQUINITAS…

agosto 3, 2008

   -A mí me lo pidió… el voto.

 

   Ajá, Evo Morales se cansó de perder elecciones y ha tomado medidas. Después del desastre de los referéndum departamentales donde estos han decidido que desean autonomía para manejar sus recursos (qué abuso, y ellos tan necesitados de plata y tan poco capaces para producirla como no sea ¡quitándosela a otros!), ya no puede seguir arguyendo que son zonas ricas de gente que odia a los indiecitos pobres que se defienden vendiendo coca. Son tan necios que intentaron decir que toda esa gente que votó era rica, y no gente común que tenía su capitalito ganado con esfuerzo y tenía miedo de ellos y su voracidad revolucionaria. Pero con el triunfo en Sucre de la señora Savina Cuéllar, opositora a la toma de Bolivia por Caracas, indiecita y mujer que trabajó duro para tener lo que tiene, el cuento ya no sonaba realista. Imagino que Evo andaba de yeyo, y que aunque no lo acostumbre, eso se lo deja a su mentor Chávez para tenerlo tranquilo, hasta hojas de coca debe haber mascado. Andaba de capa caída con tantas derrotas, con tan poca producción, y ahora esto. Yo creo que eso fue lo que lo llevó a hablarle golpeado a Alan García en la última cumbre, cuando este le clavó un dedo en las costillas y le dijo “cuidadito conmigo, amiguito, o…”, haciéndolo sudar frío (es que ese Alan se ve como grandote, seguro pega fuerte).

 

   El caso es que lleno de incertidumbres, asustado ya por lo que puede suceder, no sólo perder el coroto sino tener que explicar ante un tribunal por qué entregó la soberanía de Bolivia por un dinero que únicamente él y su banda manejaba, y sabiendo que decir que los estatutos autonómicos son ilegales (él que con su gente reformó ilegalmente la Constitución, ¡no te digo!), no detendría a esa gente si el día de mañana, para quitárselo de encima con sus tonterías y su obediencia perruna a Caracas y La Habana, lo mandan a lavarse ese paltó y fundan otra nación, quiere ganar los próximos comicios. ¿Pero cómo? ¿Prometiendo qué que no suene a farsa ahora? Nuevamente la ayuda llegó de Caracas, no puede quejarse de falta de solidaridad. Uno imagina a nuestro presidente, Chávez, gruñéndole:”Pero Evo, ¿tú eres loco? ¿Cómo pierdes tantos referéndums y elecciones? Tienes que ganar”. “Pero es que la gente no me poya”, replicaría él. “Eso que importa, ¿tú eres bobo? Deja que la gente vote como quiera y luego das los resultados que te den la gana”. “¿Pero cómo?”, le preguntaría inquieto. “Llévate las maquinitas milagrosas”.

 

   Y allí están, en Bolivia, máquinas y asesores en su uso, no en como encenderlas o apagarlas, sino  como un “sí” se vuelve “no”, y un “no” en “sí”, o la cifra de un opositor se convierte en la suya. Esas máquinas son una maravilla, Chávez no se puede quejar de la inversión que hizo en ellas. De querer hasta miss Venezuela saldría, o Papa, si las usaran en Roma. El vagabundo del Jimmy Carter, luego de cobrar aquel chequecito en donaciones para su Centro (imagino que El Sindicato del Crimen), dijo que jamás había visto un proceso automatizado tan maravilloso, claro y ejemplar. Sin embargo, en las elecciones presidenciales de su país, para unas votaciones en La Florida, gritó como cochino agarrado por el rabo cuando se dijo que se utilizarían ese tipo de máquinas, aduciendo que eran poco fiables y proclives al fraude electrónico. Yo no entiendo cómo lo dijo. Debe ser porque supone, en verdad, que en el Tercer Mundo todo el mundo es idiota y la gente no se entera de esas cosas. Pero en fin, él se consiguió un país bobo de donde pudo sacar una tajada y lo hizo. El caso es que estas máquinas son una tortura china. En países donde las elecciones son manuales los resultaos se saben casi prácticamente en la tarde, y para un conteo total se puede tardar hasta cuatro o cinco días, en Venezuela, todavía no se saben los resultados de las elecciones del dos de diciembre, hace casi ocho meses ya, y cuando le preguntan a la presidenta del CNE, esta se molesta y dice que van tan rápido como pueden, que no la apuren o no cuenta nada.

 

   Pero al punto, Evo está tomando sus precauciones para no perder una sola elección más: controlando los resultados. Ya se habla de cedulaciones y nacionalizaciones extrañas en Bolivia, eso siempre es necesario, porque si la oposición envía a dos millones a un centro, y pierden, necesita una masa de dobles y triple cedulados para decir que en contra fueron tantos millones. Se verá que el número de la población aumentará al doble, y tal crecimiento será de gente mayor de dieciocho, nunca recién nacidos (¡misterio!), y los encargados de operar los equipos serán, sorpresa para turistas, afectos a su gobierno. Son esas triquiñuelas tan comunes en Venezuela, aunque el aval dado por la OEA, España y Brasil siempre les ha dado un aire de respetabilidad. Evo lo implementará en Bolivia, vamos a ver cómo le va. Es curioso, los bolivianos han resultado más levantiscos, contestones y arrechos que muchos otros pueblos en este aspecto. Cometieron el pecado de hacerlo presidente a pesar de que se sabían que ejecutaría el mismo plan de desastre que se aplica en Venezuela, pero han sabido resistirlo mejor. Pero ahora están las maquinitas… y si algo nos enseña TERMINATOR, es que en la guerra de hombres contra máquinas, no las llevamos todas con nosotros.

 

Julio César.

HUGO CHÁVEZ Y LOS INHABILITADOS

julio 31, 2008

   Lo quiere todo de mí, pero no se puede, papá…

 

   Quiero hablar del pesar que siento por la situación en la que se encuentra Hugo Chávez (aunque no lo crean y me imaginen un hipócrita). Actualmente el Presidente, porque quien maneja la guadaña legal es él, aquí ningún rastacuerista se arrastra sobre la barriga sin que él lo ordene, se enfrenta a una disyuntiva seria: por un lado la necesidad de mantener a un grupo de políticos inhabilitados para las elecciones regionales de noviembre, y por el otro enfrenta las presiones cada vez mayores de la población que grita que no, que eso no puede ser, que si el Gobierno quiere alcaldías y gobernaciones que compita en buena lid y gane (cómo si fuera tan fácil, gime él). Leopoldo López por la Gran Caracas, y Enrique Mendoza por Miranda, ambos recalcitrantes representantes de la oposición de la rama más odiosa, de  los que pueden presentar éxitos y logros haciéndolos quedar bien mal, están ahí punteando como caimanes en boca de caño en las encuestas, pero han sido inhabilitados por el Contralor General de la República, Clodosvaldo Russián (se pronuncia Rufián, debe ser italiano o polaco) quien no les permite inscribirse en la carrera electoral, siendo que no está facultado legalmente para eso porque la Constitución Nacional del 99, la de Chávez (maldito error, gritan ahora, y alegan que en el siglo 18 el Rey envió una bula real que sí se los permite), dice que para inhabilitar a alguien debe haber una sentencia judicial.

 

   Rufián dice que se le ataca por inhabilitar, pero que esas averiguaciones no son por las elecciones de noviembre (no, no, ¡claro que no!), que algunas llevan hasta cuatro años, entonces uno se pregunta ¿qué carajo hacía él y el resto de los bandidos de la contraloría que no enviaron todo eso a la fiscalía y a los tribunales? Hablamos de cuatro anos, coño, en ese tiempo algo podían hacer… si es que tenían pruebas. Porque la cosa es cumbre, ni siquiera se sabe si hay delitos porque ningún tribunal ha estudiado nada, es que a él, a Rufián, le parece que hay algo malo. Uno lo oye con la boca abierta, de asombro y maravilla, y sólo queda decir: es la revolución. No hay modo legal de inhabilitar, pero a la macha, lo hacen, se inventan unos argumentos tales como: yo puedo tomar una medida administrativa, y como a mí me parece que está bien eso deroga lo constitucional; nuevamente cuentan con que la OEA, Brasil, Argentina y tal vez España, entre guiños de ojos, digan que sí, que la constitución puede ser violada así. Eso le cayó muy mal a todo el mundo, chavistas y no, quienes (los muy mal pensados) sospechan que son argucias de tramposo que quieren ver cómo ganan sin merecerlo. Al Presidente le atormenta que la gente común y corriente diga en las calles que si Aristóbulo Istúriz quieres ser Alcalde Mayor que compita, y que si gana mande y si no, que se quite, pero que no puede usar trucos como ese.

 

   La presión de todas esas voces no deja dormir al Presidente, atormentado ya por otras voces propias. A mí me daba escalofríos cuando decía que hablaba con Simón Bolívar, pero me asusté en verdad cuando éste, al parecer, comenzó a responderle. El problema para Chávez no es sencillo. Si ordena a rastacuero y a la gordita que permitan esas candidaturas, puede verse en el penoso trance en enero de tener que explicar al mundo, y sus alrededores, cómo la gloriosa revolución bolivariana, la más mejor de todos los tiempos, amada por cada  habitante de este país, perdió la capital y la zona céntrica, encontrándose Miraflores rodeada de gobernantes ‘desestabilizadores, golpistas y conspiradores pro Bush’. ¿Cómo lo aclara? ¿Como dar la cara después de semejante revés? Le Monde Diplomatique, a pesar del realero que le tiran bajo cuerda, y la prensa dizque socialista, tendría que dar aún más piruetas mentales para justificar esto. Por ello Chávez se pone terco, cosa que él cree que es determinación (o como cree que decir vulgaridades y necedades es ‘hablar como la gente corriente’). Pero, por el otro lado, sabe que la gente le pasará factura, a él y al resto de la manada chillona en esas elecciones, como lo hicieron ese diciembre condenado cuando le negaron la presidencia vitalicia, haciéndolo llorar otra vez. Si deja que participen pierde, si se los impide perderá igual esas zonas y posiblemente otras. Por eso se agiliza el ñemeo de la gordita y sus secuaces en el CNE, si todo falla, se ganará en las máquinas…

 

Julio César.

HUGO CHÁVEZ Y LOS SHOWS

julio 15, 2008

   Show el que puedo armar yo en un submarino…

 

   No lo entiendo. La verdad es que no sé si ando pediendo facultades mentales, pero no lo entiendo en verdad. La tarde del día miércoles 2 de julio, yo me encadené después de las tres de la tarde a la televisión, estaba ocurriendo la noticia más importante y sensacional de los últimos días: aparecía Ingrid Betancourt; también los otros, pero el reflector estaba montado sobre ella. Yo escuchaba, miraba, casi sentía lo que esa gente estaba contando. Estaba tan contento que medio gimoteaba; buscando más comentarios me di un paseo por todos los canales nacionales y regionales que sintonizo, con y sin el DIRECTV, y todos, todos, estaban enganchados con la noticia. Bueno, no todos, los canales controlados por el Gobierno, que son muchos en su hegemonía mediática que no sirve porque nadie los ve (puro real botado), no se habían enterado, o al menos no lo transmitían. ¿Y cómo, si esa gente había sido arrebatada a la pobre narcoguerrilla por la fuerza, estaban todos vivos (nadie tuvo el detalle de caer del helicóptero), detuvieron a sus dos captores jefes, y Uribe había triunfado? Pobre Chávez, imagino que andaba de cama, igual que Rafael Correa. La mediocridad no tolera la eficiencia, eso hay que recordarlo siempre.

 

   Como sea, desde ese  momento quedé enganchado hasta bien pasadas las doce de la noche, me calé hasta los discursos y las ruedas de prensa. Yo mismo creí que me había excedido, pero luego escuché que esa fue una de las noticias más seguidas del país, ganadora de todos las rating, así supe que muchísima gente hizo lo mismo, quedarse despiertos para terminar de conocer cada detalle. Ah, pero no, no a todo el mundo le pareció que la cosa había sido buena y equilibrada. Hubo voces discordantes, gente inteligente y honesta… no eran. Se trataba de nuestra honorable Asamblea Nacional, la que es, dicha con orgullo por ella misma, roja rojita, esa que fue elegida con un ocho por ciento del electorado nacional (de 16 millones de votantes no concurrieron ni dos millones), de los cuales un tres por ciento eran votos nulos (y sin embargo allí se criticó un referéndum en Bolivia porque no había concurrido el cuarenta por ciento; lo dicho, son gente extrema… damente necia). En el honorable parlamento se criticó la forma círquense de dar la noticia, tachando, con una rabia verde, caliente y feroz, todo el rescate de los rehenes como un show televisivo.

 

   Dios, ¡cómo les duele! Échense árnica que eso se hincha. Señores honorables parlamentarios rojos rojitos, cuando Chávez y la impía de Piedad iniciaron las conversaciones para la liberación de aquellos rehenes en diciembre, donde Chávez invitó a medio mundo, dio ruedas de prensas a diestra y siniestra, habló de ir a la selva por ellos, se llevó con él a Kirchner, a Sarkozy y a medio mundo porque iban a liberar a esa gente (Uribe no estaba, ese muergano sabía), hablando con lágrimas en los ojos de ese niño que luego le dio nombre a la operación, Enmanuel (¡para necios…!), contando incluso con don Oliver Stone, quien demostraba en la zona que el mundo del espectáculo es sólo eso, circo sin pan; y allí pasaron días en ese vacilón: que si hoy sí los liberan; no, que será mañana; que hoy no porque amaneció nublado; que mañana sí porque las runas dicen que será un buen día; hasta que Uribe, compadeciéndose de esa gente, dijo que no los iban a entregar porque no tenían al niño. Y ahí les cayó la gota fría.

 

   Pero al punto, ¿no fue todo eso un circo? ¿No fue un show con bailarines, coro y público de utilería? ¿Por qué la Asamblea Nacional le hace eso a Chávez, por qué lo ponen en evidencia, a él que ya tiene tantas deficiencias? ¿Es justo acaso tanta maldad para con ese pobre hombre acogotado? De gente  bruta pero gritona como Carlos Escarrá, quien decía ser abogado pero sabe de leyes lo que yo de física quántica, uno espera esos exabruptos, ese hombre no piensa, sólo hala mecate (dicho por la gente que lo conoce), pero ¿no había nadie que dijera dejemos eso así y pasemos agachados para que nadie relacione el rescate de esa gente con posibles datos encontrados en las computadoras de Raúl Reyes, o para que no parezca que nos duele que se los quitaran a la guerrilla, o que nos da tibiera que Uribe quedara como un tipo eficiente? ¿Era tan difícil? Sólo bastaba con cerrar la  boca y simular que pensaban en otra cosa, así sólo se estuvieran pasando la lengua por un comillo.

 

   Imagino que tuvieron que lanzarse en una de arrojar… caca, porque, como dije, demasiado público siguió la noticia, con esa felicidad desprovista de egoísmo de todo el mundo al saber libre a esa pobre gente, y se notó la diferencia entre un político como Uribe Vélez y uno como… Hugo Chávez; y de un ministro como Santos que puede unir verbo con predicado, en constaste con nuestro Ministro del Interior quien dice que cien muertes semanales no significa necesariamente hampa desatada e incontrolada. Pero debieron pensar en algo mejor, ¿verdad? Que alguien del gobierno de Chávez denuncie un show televisivo montado por otros, es como la mujer que habla de las coqueterías de una vecina díscola… en la cama con el amante mientras el marido anda trabajando.

 

Julio César.

RAFAEL CORREA, ¿CRUSTACEO O MARISCO?

julio 11, 2008

   -Yo también me lo pregunto…

 

   Yo no entiendo. De verdad que no. Tengo muchos amigos ecuatorianos, el mejor seviche que he comido lo prepara una amiga, pero en verdad que yo no entiendo a esa gente. Hace ya unos meses el señor Rafael Correa, un político joven, nuevo, ex militar, agarró una tirria con Colombia, y Uribe, que nadie se explica. Este joven de mirada brillante se la tiene dedicada al presidente neogranadino de tal manera que, si se tratara de gente cercana a uno, lo haría sospechar a uno que ahí el odio y el amor confunden. Esas cosas pasan. El problema viene desde hace tiempo; Colombia detectó, ubicó, montó en la mira y destruyó un campamento de la narcoguerrilla colombiana, uno de los grupos más letales, las FARC, fuera de sus fronteras. Mató a un gentío y Rafael Correa montó en cólera. Y en ello, arrastra a buena parte de la sociedad ecuatoriana.

 

   Pero señor, ¿usted no había dicho semanas antes que Ecuador limitaba por allí con la guerrilla? ¿Lo dijo o no lo dijo? Entonces, ¿qué carajos le importa a usted que Colombia haya entrado al territorio de la guerrilla y los matara como suelen asesinar estos a sus victimas como sabemos quienes vimos los caídos en el puesto fluvial de Cararabo aquí en Venezuela, en medio de la noche y por sorpresa? ¿Ah? ¿Qué carrizo le importa a usted esa gente? Lo desconcertante fue que muchas personas, diarios y militares parecieron enfurecerse también, y a todos ellos tengo que repetirles: sí, Colombia entró en el territorio de la guerrilla, poco antes de entrar a Ecuador, y los liquidó, ¿y qué? Lo que ahora ocurre es que se sostiene, dejando muy mal parada a toda la sociedad ecuatoriana, que eso como que no era, después de todo, territorio de la guerrilla. No, al parecer, ese territorio todavía era Ecuador. Entonces es cuando llegan las preguntas…

 

   ¿Por qué carajos la sociedad ecuatoriana como un solo hombre no le dijo al díscolo Presidente Correa: no, eso sí es Ecuador, señor Presidente, y usted no puede regalárselo a nadie? ¿Dónde estaban los magistrados ecuatorianos, y los políticos ecuatorianos, y los diputados y senadores ecuatorianos y los militares ecuatorianos, y la prensa ecuatoriana? ¿Cuántas marchas y protestas se armaron para defender el territorio? No, nada se hizo, se dio un consentimiento tácito (el que calla otorga, parece que jamás han oído de ello) y eso se convivió en territorio en reclamación. Claro, cuando Colombia desocupa y liquida a los peligrosos bandoleros, entonces se envalentonan; los militares y los políticos saltan con ojos destemplados, voces roncas y con lágrimas de arrechera… para que Colombia salga. Qué gente tan extraña, ¿verdad?

 

   Yo lo veo así: como eran bandoleros peligrosos, se hicieron los locos, aterrorizados de las acciones que pudieran emprender y los dejaban hacer; y cuando un carajo con bolas como Uribe los liquida, saltan como matronas en velorio, exigiendo explicaciones y que salgan, pensando: “qué bueno nos quitaron ese problema de encima, ahora podemos cantar como gallos”. Claro, en la seguridad de que Colombia, un país serio no como el gobierno de la guerrilla asentada en ese punto, sí respetará las leyes. Como fuera, quedaron fatal, que mal se vieron. Por ahí hay quienes sostienen que Correa, a sabiendas, había entregado ese territorio, cosa inconcebible, es un ex militar que debería amar a su tierra como nadie, a menos que ame más el poder o el dinero y eso deje de importarle. Según este comentario, militares serios dejaron filtrar la información para que Colombia los ayudara a luchar contra estos delincuentes que en décadas pasadas habían sembrado dolor el suelo de Ecuador.

 

   Recuerdo que en la OEA, durante la crisis de los chaflas (pura bla bla bla, y ni un enfrentamiento, qué gente tan poco seria), nadie le preguntó directamente a este señor: ¿sabía o no de los campamentos? ¿Por qué se les permitido asentarse ahí sin informar al gobierno colombiano? ¿Conspiraban juntos contra Bogotá? ¿Es un demócrata o un futuro pichón de dictador o de lacayo como ya señalan a otros? ¡Qué se defina…! O es perro o es gato, es paloma o es halcón, es molusco o es marisco. Entiendo que mucha gente pueda molestarse conmigo por esto, pero antes que me aclaren esos puntos y luego se les escuchará.

 

   Como sea, el gobierno ecuatoriano no desea levantar cabeza; con la aparición de la señora Ingrid Betancourt, perdieron una buena oportunidad de quedarse callados, pero no, por el contrario, un alto funcionario, Javier Ponce, dijo: es una lástima que los hayan liberado… (hizo una pausa, tal vez para tragar o tomar aire, pero se vio raro) por medio de la violencia (claro, era mejor esperar que esos angelitos de Dios los liberaran, apenas tuvieron de cinco a diez años ‘retenidos’, tampoco era para tanto). Ay, qué lindo, siempre tan preocupado. Y, repito, que no se molesten conmigo mis amigos ecuatorianos aquí en Venezuela, pero es verdad, si no pueden afrontar, o no quieren, sus problemas, como no se quieren afrontar en Venezuela, otro tiene que llegar a poner orden, así nos de arrechera.

 

Julio Censar.


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