ATENDIENDO A LOS VECINOS

   Lo tenía todo rico y al alcance de mis dedos…

 

   Me encanta bajar a la piscina del edificio. Me encanta darme un chapuzón y salir, mojado, grandote, con la tanga que uso para esos momentos, y echarme a llevar sol. Sonrío en cuanto aparece uno de mis vecinos. Alguien que me vio bajar con a tanga. Vienen haciéndose los güevones, estirándose, mirando el agua, hablando del calor, y displicente les respondo, poniéndose morcillón el tolete bajo la tanga. La miran, digo que hace calor en verdad, y la saco. Me la miran con fiebre, eso me la pone dura en segundos. Me la agarro, la agito, no digo nada, pero le sonrío indicándole con la cabeza que se acerque. Y vienen, como aturdidos, asustados, pero duros bajos sus trajes de baño. Y tragan, gimen como niños con teteros ricos mientras me lo tragan con fuerza. Esas boquitas masculinas, de machos viriles suben y bajan tragando, chupando, llenándose de gusto. Maman siempre más y más, con avidez y hambre. Siempre noto que parecen hambrientos de güevos duros. A mí me gusta todo, cuando se inclinan ante el dios güevo, les sobo las nalgas sobre el bañador. Me encantan esas nalgas duras. Las sobo bajo la telita, metiendo mis dedos en la raja interglútea caliente. Lo bajo un poco y comienzo a meterle el dedo, explorándolo, oyéndolo gemir más. Es tan rico estar así que sonrío, comodote, siendo mamado sabroso, metiéndole ese dedo en ese culito caliente y prieto… culito que termino metiéndole machete duro momentos más tarde. Les encanta.

 

Julio César.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: