SEDIENTO… ¿O HAMBRIENTO?

chicos-xxx

   Olía rico… y debía saber mejor.

 

   En la cocina se cocinaban muchas cosas. Y más si un chico se quedaba en casa de un amiguito para hacer las tareas de la escuela. A media noche a René le dio sed y fue por un vaso de agua, y a Vicente también le dio, pero lo que deseaba tomar era una poca de leche caliente… y tal vez clavarle el diente a un buen pedazo de carne jugosa. Y como estaban en la cocina, todo se dio, lo del agua y la leche. Y vaya que Vicente saboreó carne joven aunque muy dura… y tomó su lechita bien caliente. Mientras recorría con sus manos ansiosas esas caderas, esas nalgas dura y esos muslos musculosos, su boquita tragaba y tragaba, todo, hasta pegar la nariz de los pocos pelos púbicos olorosos a talco, sabiendo que no había nada mejor que pudiera estar haciendo. O lo creía hasta que René dijo…

 

   -No me saques la leche, mamagüevo… Quiero dejártela en el culo.

 

Julio César.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: