CONTRATISTA TRABAJADO

OBREROS CALIENTES

   Ese culito, sudado, sabía todavía mejor…

   Todo el mundo me decía, “pero ese carajo no avanza, no termina de reconstruirte la cocina, deberías botarlo”, pero yo lo defendía. “Se esfuerza”, ¿cómo botarlo si al pobre yo no lo dejaba trabajar? Desde que llegó la primera vez, le caí encima; tal vez pensó que después de la mamada le daría el culo o algo así; pero la mamada que le di lo dejó viendo estrellas, tan débil que cayó sobre las lonas, lo que aproveché para mamarle el hueco del culo, metiéndole hondo la lengua, y lo enloquecí. Lo admito, me encanta ver a esos carajotes tan machitos gimiendo cuando le lames el huequito y se lo frotas con la punta de un dedo hasta que te gritan que se lo metas. Y lo haces. Le metes el dedo que se desliza suave en el sedoso y cálido tuvo, lo coges con él y lo lengüeteas, lo coges con dos y tres dedos, hasta que para el tercer día de trabajo, te mira pidiéndote más, y ya lo tienes en cuatro, cogiéndolo en la cocina, sobre la mesa del comedor, en el sofá de la sala, en tu cama, en la ducha. Y te le corres en la cara, para verlo viril y lleno de leche. Y él sólo grita y grita ensartado, tal vez preguntándose qué hará cuando le pidas que no vuelva. Pero por ahora, hummm… está tan mojadito y saladito este culito…

Julio César.

Una respuesta to “CONTRATISTA TRABAJADO”

  1. starlin Says:

    y medeja aprobarlo ese culito tan bonito papisito bonito a diablito

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: